Liberando a Latinoamérica de la ignorancia
miércoles, 26 de febrero de 2025
EL BRUTALISTA: REFLEXIONES EN TORNO AL CAPITALISMO Y EL ARTE
martes, 18 de febrero de 2025
TOMANDO CAFÉ CON MICHAEL WALZER: DIÁLOGO EN TORNO A LAS ESFERAS DE LA JUSTICIA Y ACTOS CONSENTIDOS
- AU: He leído en su obra que usted también aborda una esfera económica ¿Es posible relacionar la obra desde ese punto, así como desde la igualdad que señala en la esfera política?
- AU: En estos últimos años, se acusa de socialista-comunista, como si ambos términos significaran exactamente lo mismo, a los que hablamos de una redistribución económica.
- AU: En la educación, esa desigualdad la podemos ver en una educación estatal deficiente ¿Qué opina al respecto?
- AU: ¿Y en cuanto a Charles Taylor?
jueves, 30 de enero de 2025
ANORA Y APPIAH: UN REFLEJO DEL INMIGRANTE DESDE EL COSMOPOLITISMO
Desde esta pequeña tribuna, me gustaría intentar reflexionar y entender lo que ocurrió con el señor Donald Trump durante su discurso como el 47° presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, en el que anunció la nueva política de Estado conforme a la deportación de inmigrantes ilegales.
En la reflexión que pretendo plantear en esta ocasión, deseo centrarme en dos fuentes que he podido ver, en el primer caso y, recordar, en el segundo: la nominada a mejor película en el Óscar 2025, Anora y, el texto del año 2006, escrito por el filósofo anglo-ghanés, Kwame Anthony Appiah: “El Cosmopolitismo: La ética en un mundo de extraños”.
En la obra mencionada, Anthony Appiah propone una serie de principios que podrían ayudar en este entendimiento y apertura cultural: Primero, universalismo, esto es, todos los humanos compartimos una humanidad común y por eso, debemos tratarnos con dignidad, independientemente de nuestra cultura. Segundo, aprender de las diversidades culturales y formas de vida, pues estas pueden enriquecernos. Tercero, debemos ser críticos con nuestra propia cultura y, estar dispuestos a cambiar y mejorar aquellos que sea cambiable y mejorable. Por último, la educación y el diálogo son fundamentales para promover el cosmopolitismo, de tal modo que podamos superar los prejuicios y estereotipos.
jueves, 23 de enero de 2025
NOSFERATU: LA VUELTA DEL EXPRESIONISMO ALEMÁN EN TORNO AL HOMBRE NUEVO DE FRIEDRICH NIETZSCHE
Los nombres que se usaron para los personajes, así como algunas características de la criatura: en Drácula, el vampiro se llama “Conde Orlock”, interpretado por Max Schreck; el personaje de Jonathan Harker se convierte Hutler, interpretado por Gustav Von Wanenhum; Mina en Ellen, interpretada por Greta Schoder; y el doctor Van Helsing, en el profesor Bulwer, interpretado por John Gottowt.
Otros aspectos que cambian entre el libro y la versión cinematográfica son varios: Primero, la ubicación: la novela se desarrolla entre Londres y Transilvania; mientras que la película Alemania y Transilvania. En segundo lugar, la historia de fondo del vampiro: en la novela de Drácula, el personaje es un noble transilvano que se convierte en vampiro por un pacto con el diablo; en la película, Orlok es un vampiro que ha estado vivo durante siglos. En tercer lugar, en la novela, Drácula muere cuando se le clava una estaca; en la película, Orlok muere con la luz del sol. Por último, en la novela, Ellen es pasiva y se sacrifica para salvar a su esposo.
El motivo por el que he querido plasmar estas diferencias es porque la versión del 2024, dirigida por Chris Columbus, ha rescatado muchos aspectos de la versión de hace 102 años, es decir, es laudable la capacidad de poder, después de un siglo de diferencia, usar adecuadamente las herramientas del cine actual, pero sin distorsionar la versión original. Ambas versiones rescatan la exageración de una atmósfera oscura y gótica; el uso de luces y sombras para crear el ambiente tenso y angustioso. Ambas versiones usan un maquillaje que da un aspecto de monstruosidad a la criatura y, por último, ambas versiones cuentan una historia de terror y misterio con un ritmo que comienza lento, pero que intensifica la trama conforme esta avanza.
Un punto importante a reflexionar, también lo encontramos en la manifestación del Expresionismo Alemán en la versión de 1922 por ser el movimiento artístico de la época y, el no dejar esa tendencia en la versión del 2024, hace que podamos ver una versión que no rechaza la esencia del original; sino que, por el contrario, la complementa y la enriquece. Para los lectores que están interesados en el Expresionismo, cabe recalcar que este se caracteriza por la representación subjetiva, deformada y distorsionada de la realidad, captando el interior del artista.
Sumando a las características del Expresionismo Alemán, se pueden agregar elementos de la Época Victoriana. A pesar de que, ambos acontecimientos son distintos y, se manifestaron en épocas diferentes, presentan aspectos similares, como la influencia del Romanticismo, lo sobrenatural, lo irracional, así como el uso de la sombra y la luz; sin embargo, lo que más llama la atención es el rol de la mujer que se hace notar tanto en una, como en otra versión. En la Época Victoriana, la mujer era vista como débil y subordinada al hombre, cumpliendo un papel de sumisión; en cambio, la visión del Expresionismo Alemán, acerca de la mujer, era ambigua: por un lado, eran vistas como símbolo de libertad; además, en el cine expresionista, las mujeres eran representadas como figuras misteriosas y seductoras.
De lo anterior, uno de los conceptos más interesantes del Expresionismo es el de “Hombre Nuevo”, como aquel que es capaz de romper con los valores de la sociedad burguesa y encuentra una nueva manera de vivir en la ruptura con las convenciones culturales y sociales de la época.
La filosofía de Friedrich Nietzsche también está presente en la reflexión acerca de la película, así como en el contexto y el concepto del Expresionismo Alemán, pues este movimiento se inspiró en el pensamiento del filósofo alemán, especialmente en su concepto de “Superhombre”. Para Nietzsche, el “Superhombre” era un ser que había trascendido los valores y las limitaciones de la sociedad burguesa, siendo el creador de sus propios valores, así como de su propia moral.
En el contexto de hombre nuevo del expresionismo, cabe el entendimiento de un ser que había roto con las convenciones sociales y culturales de su época, habiendo encontrado una nueva forma de vivir y de expresar sus auténticos valores, siendo más libre y creativo. Este “hombre nuevo” se caracteriza por rechazar los valores burgueses; la vivencia de la autenticidad y la sinceridad al expresar su existencia; es un ser libre y creativo; y experimenta una revolución interior en la que rechaza valores y convenciones sociales.
En la práctica, el hombre nuevo se manifiesta en la creación de obras de arte que eran experimentales e innovadoras; así como la creación de grupos de buscaban vivir de acuerdo a los valores del “hombre nuevo”.
Lo interesante en cuanto la relación entre el Expresionismo Alemán y la filosofía de Nietzsche, en torno a la idea del “nuevo hombre”, la encontramos en la figura del Conde Orlok en la película, este ser representa realmente al “Hombre Nuevo” que ha trascendido los valores y convenciones, por lo que la sociedad burguesa ha querido destruirlo. Este conde es un ser extraño, desconocido y temido por la sociedad, que no entiende su naturaleza y comportamiento.
En la película, también podemos ver a Hutter y Ellen, quienes representan a la sociedad burguesa y, ven al Conde Orlok como una amenaza que deben destruir. Esto puede ser visto como una metáfora por medio de la cual, la sociedad burguesa intenta destruir todo aquello que no comprende, le puede parecer extraño, diferente o que no se ajuste a sus valores.
La película, desde el Expresionismo Alemán, puede ser vista como una crítica abierta a la sociedad burguesa y todo lo que esta simboliza; sin embargo, es importante verla desde una perspectiva abierta, pues al ser una interpretación, podría tener otro sentido desde la perspectiva del director.
miércoles, 22 de enero de 2025
BABYGIRL: REFLEXIONES EN TORNO A LAS METÁFORAS DE LA SEXUALIDAD Y EL PSICOANÁLISIS
jueves, 28 de noviembre de 2024
EL JOKER Y LA SUSTANCIA: REFLEXIONES EN TORNO AL DECONSTRUCCIONISMO Y LA FENOMENOLOGÍA
Hace mucho tiempo que no tenía la oportunidad de ver en una sola cartelera dos películas de tan buena calidad que me llevaran a una reflexión profunda como ha ocurrido en estas últimas semanas con nuestra cartelera local.
Hace cinco años, con el estreno de El Joker, escribí en este mismo espacio, un texto en el que comentaba las similitudes, así como el análisis del personaje, a la luz del existencialismo. En esta oportunidad, creo que el análisis se puede hacer basándose en el Deconstruccionismo y la Fenomenología, son de las disciplinas filosóficas más complejas.
No recuerdo en todos los años que llevo viendo cine, una secuela que tenga la intención directa de destruir una precuela. En el caso de El Joker 2, la intención de Todd Phillips es clara: destruir al personaje que ayudó a construir hace cinco años y que a Joaquin Phoenix lo llevó a ganar un Premio Oscar como mejor actor.
Una de las máximas del Deconstruccionismo Filosófico consiste en desestabilizar los significados establecidos mostrando las múltiples interpretaciones que puede haber y esto nos lleva a ubicar las diferentes interpretaciones y contradicciones dentro de los textos, así como los elementos que componen la realidad. Desde esta perspectiva, la película de la duda Phillips-Phoenix cumple con las funciones del Deconstruccionismo, pues no solo desestabiliza la ley de la continuidad muchas veces poco original de una secuela, sino que, además nos transporta a una nueva, diferente y fresca función dentro de las secuelas: la destrucción de su precuela y reinventar al personaje.
Es hasta cierto punto entendible la decepción de un grupo de fanáticos del personaje, ya que lo esperado es una continuidad; sin embargo, lo que presenta la pantalla es lo inesperado; este aspecto lo hace interesante: la interpretación diferente de aquello que se espera del personaje: que se realice una acción y termine ejecutando otra.
La Sustancia es una película que pertenece al género “Splatter” el cual es perturbador y no apto para todo público. En él encontramos características relacionadas con la violencia extrema, escenas brutales y sangrientas, así como un excesivo uso de efectos especiales para simular la muerte y las heridas sangrientas; sin embargo, lo que más nos interesa es la trama.
La película nos transporta por la historia de Elizabeth Sparkle (Demi Moore) una ex diva del cine, quien incluso tiene una estrella en el Paseo de la Fama y que, en la madurez de su vida, conduce un programa de aeróbicos al estilo de la década de la década de los ochentas. Su carrera entró en una etapa de decadencia y es despedida por el utilitarista y malvado jefe de la Cadena Televisiva, Harvey (Dennis Quaid). Ante la angustia de ver su mundo destruido, ella decide por recomendación de un enfermero, consumir “La Sustancia”. Esta es un químico que tiene indicaciones muy estrictas de uso: sirve para sacar tu yo potenciado, es decir, dos partes de una única persona, pero debiendo ambas convivir por turnos de una cantidad de días una y otra cantidad de días la otra persona que conviven en una sola persona. Al comienzo todo funciona, pues la nueva persona joven cumple bien el rol; sin embargo, al pasar las semanas, el trato se va alterando y, esto tre nefastas consecuencias para ambos seres que comparten la misma vida.La situación entre ambas personas se altera porque el ser humano es un ser naturalmente egoísta y nunca se conforma con una oportunidad. Esto es debido a la naturaleza humana que no le interesa a quien sacrifique siempre que consiga su objetivo.
Esta película nos muestra, de una manera didáctica, cruda y real, la decadencia humana contemporánea que se refleja en una conciencia prejuiciosa alimentada por una sociedad construida para que el ser humano sea carente e infeliz siendo esta infelicidad fomentada por los medios de comunicación y de la sociedad de consumo contemporánea. Esta sociedad es el medio para vivir y mantenerse a través de expresiones sociales como la moda, el consumo y la belleza desde una apreciación banal del concepto.
La propuesta de la Fenomenología ante esta segunda parte de la realidad es útil para entender esta situación. En primer lugar, debemos entender que esta corriente filosófica se centra en el estudio de la conciencia tal como esta se vive: sin restricciones, prejuicios o interpretaciones externas, es decir, describir los fenómenos tal y como estos son.
Para entender mejor la propuesta, resulta imperativo definir definir dos conceptos importantes: conciencia y fenómeno: La conciencia es entendida desde la fenomenología como el núcleo fundamental de la experiencia humana, es decir, la conciencia es aquello que da sentido y constituye a los fenómenos y es intencional: es conciencia de algo, es trascendente, capta a los fenómenos fuera de sí misma; es flujo, esto es, no es estática, sino que está en continuo flujo de experiencias y es subjetiva: el yo viviente participa en la constitución del significado.En cuanto al fenómeno, hablamos de aquello que se muestra o aparece a la conciencia tal y como es vivido o experimentado directamente. Estos fenómenos, contrariamente a lo que podemos imaginar, no necesariamente son materiales; los fenómenos no se definen por su naturaleza física, sino por el hecho de aparecer en la conciencia y ser vivido o percibido. Estas experiencias pueden ser experiencias del mundo físico, así como pueden ser experiencias internas, imaginarias o abstractas.
En cuanto a los fenómenos no materiales que debemos revisar, encontramos las emociones, los pensamientos y las experiencias espirituales (éticas y estéticas). Cabe aclarar que en la filosofía de Edmund Husserl el interés no está en distinguir entre el fenómeno material y el no material, sino el describir cómo estos fenómenos se dan a la conciencia. El modo para llegar a esta reducción fenomenológica consiste en “desaprender lo aprendido para aprender lo nuevo”.
La Fenomenología no trata la degradación de la conciencia porque su interés es describir a los fenómenos tal y como estos son, pero sí puede desviarse, ocultarse o perder claridad. Por ejemplo, para Edmund Husserl, la conciencia puede perder claridad cuando está cargada de prejuicios. Luego, es necesaria una búsqueda de claridad a través del aprender y desaprender.
Bajo estos conceptos, la degradación del ser se dará en tanto el prejuicio domine la humanidad y esto nos llevará a una existencia inauténtica heideggeriana en la que el hombre reemplaza la angustia de su existencia por la superficialidad de una vida de negación.
Estos elementos de superficialidad, negación y prejuicios de la conciencia son elementos evidentes en “La Sustancia”. En esta película se nos muestra esa sociedad vacía, carente de conciencia, inautenticidad, prejuicios y banalidad es la no aceptación de su ser.
























