viernes, 19 de abril de 2013

UNASUR: S.O.S HABLA CAPRILES. LO SIENTO ESTAMOS NEGOCIANDO CON MADURO


Como peruano, orgulloso de serlo, me siento avergonzado por lo que ha ocurrido en mi país, la farsa a la que se ha prestado nuestro presidente, la incoherencia de algunos de nuestros dirigentes y la falta de memoria de muchos de mis compatriotas.

Se ha celebrado en Lima una cumbre de "emergencia" de UNASUR para definir el problema en Venezuela y tentar una solución. La conclusión a la que llegaron fue darle su apoyo a Nicolás Maduro y defender los resultados del último Domingo en Venezuela. Analizando el problema, me he dado cuenta del grave error e incoherencia que eso significa.

Los resultados en Venezuela son dudosos y eso ha llevado a una gran movilización. Además es bueno agregar que no hubieron observadores de la OEA en un país donde los gobernantes tienen toda la intención de quedarse por mucho tiempo. Hugo Chávez pudo mantener el poder con su política asistencialista, pero como mencioné en un artículo anterior, Maduro no es Chávez. Luego, debemos pensar que el fraude sí se pudo dar y ante las sospechas, es mejor comprobar. Además se alega que las cédulas de votación parecían una campaña a favor del candidato oficialista.
 
Por si lo que está escrito fuera poco, debemos recordar lo que dijo el presidente del Congreso venezolano hace unos días: "quien no acepte a Maduro como presidente, no tiene derecho a hablar en el Congreso". Cuánta democracia se respira por Venezuela en estos días. Es una pena lo que ocurre con la democracia.
 
En Perú, como escribí en un artículo anterior, hemos tenido un grave problema al tratar de sacar al dictador que nos gobernó durante 10 años; sin embargo nuestro presidente, elegido democráticamente, tendrá el descaro de ir a la toma de mando de un sujeto que averguenza y ofende la democracia por la que hemos peleado los peruanos.Qué verguenza me da eso.
 
Por si fuera poco, tenemos a los presidentes de Sudamérica, que han terminado de dar verguenza, dejando solo a Henrique Capriles en una lucha en las que tiene todo para perder. Claro qué podemos esperar de las brillantes hojas de vida de nuestros presidentes: Evo Morales siempre fue un vasallo de Chávez y parece que ahora quiere cambiar de amo, pero no de política, Cristina Fernández es fruto de una dinastía en Argentina y es normal que se quiera quedar, pues necesita un apoyo a la indecencia de su gobierno. Ollanta Humala va por el mismo camino, pues hasta ahora no define lo de su esposa en la candidatura, pero parece tener el mismo afán dinástico. Sebastian Piñera es un empresario y como tal solo le interesa su dinero y su conveniencia (salvando a los pocos empresarios decentes que hay y que cuidan el bien común). Por tanto esa cumbre de UNASUR parecía una reunión de la "Cosa Nostra".
 
El problema central es que han querido negociar con Maduro porque así asegurarán el petróleo venezolano por todo el tiempo que se quede, pues el poder de los petrodólares asegura de alguna manera, el control y el apoyo político de Venezuela. El problema es que nuestros gobernantes no quieren ver el problema que eso causará y es un retroceso en la historia, pues América Latina se está llenado de dictaduras, que cada vez se hacen dinásticas.
 
Lo que más me ha decepcionado de todo esto son dos cosas:Alejandro Toledo, quien fuera el abanderado de la "Marcha de los 4 Suyos", ahora no defienda ni él ni su partido, la posición de Capriles, sino que han votado a favor del viaje de Humala para esa payasada que es la toma de mando en Venezuela. La segunda es que una gobernante, de quien yo tenía un aceptable concepto como Dilma Rousseff,  también se haya prestado para este bodrio, a pesar de ser alumna política del Lula da Silva. Qué podemos esperar después de esto.
 
Una vez más hemos demostrado la poca solidaridad que hay en los países Latinoamericanos cuando se trata de defender los derechos de las minorías, pues una vez más demuestran que lo único que les importa son sus intereses y lo que menos les interesa, son los derechos de las personas que lo hemos elegido para tratar de tener una mejor América Latina. "Sentimos mucho no poder ayudarte Capriles, pero estamos ocupados negociando con Maduro nuestra libertad y la libertad de nuestros ciudadanos". Así muere la democracia: con un fuerte aplauso.