La semana pasada hemos podido leer dos entrevistas a dos personajes muy importantes del periodismo peruano (Fernando Ampuero y Enrique Zileri) en las que expresan su opinión acerca de un tema polémico en la política actual: la posibilidad de un monopolio de los medios de comunicación por parte del grupo "El Comercio".
El grupo EPENSA tiene a su cargo los diarios "Correo" y "Ojo", así como el semanario publicado por esta casa. El grupo "El Comercio" puso los ojos en este grupo con toda la intención de comprarlo para poner la línea editorial que a ellos les parece. Hasta este momento parece no haber mayor problema; sin embargo, sí lo hay si concideramos que el grupo "El Comercio" son dueños del diario del mismo nombre, "Perú 21", "El Trome", "Canal N" y "América televisión", es decir estamos hablando de un grupo con demasiada influencia en los medios de comunicación y los medios no son cualquier empresa, pues la influencia en la opinión pública es muy importante. Es verdad que se pueden refutar muchos argumentos y vamos a tratar de revisar algunos de ellos.
El Grupo "El Comercio" alega que existen muchos periódicos a nivel nacional que pueden competir, pero eso no es verdad, pues la mayoría de los medios a los que se refieren son medio con un poco de fuerza en provincia, mas no en la capital o a nivel nacional. Por tanto no estamos hablando de medios con una fuerte influencia a nivel nacional.
El Grupo "El Comercio" alega que existen muchos periódicos a nivel nacional que pueden competir, pero eso no es verdad, pues la mayoría de los medios a los que se refieren son medio con un poco de fuerza en provincia, mas no en la capital o a nivel nacional. Por tanto no estamos hablando de medios con una fuerte influencia a nivel nacional.
Es verdad que no existe la objetividad al 100% en cuestiones periodísticas, pues todo diario tiene derecho a su línea editorial y defender las posturas y el ideal con el que fue fundado. Sin embargo, debemos considerar un aspecto muy importante: la línea editorial debe ser crítica frente a una ralidad que cada día es más complicada y para eso es necesario que hayan diferentes posturas; no necesariamente objetivas al 100%, pero sí que puedan ayudar a pensar al lector y ese es el trabajo que debe darse de la mano con la educación: formar ciudadanos más críticos fente a la sociedad.
El Grupo "La República", fundado por Gustavo Mohme Llona tiene una línea dirigida más hacia lo que se conoce una izquierda centro y que es mal llamada por algunos la "izquierda caviar". Es una línea crítica, pero influenciada por las ONG y por los defensores de los Derechos Humanos, que en mi opinión, algunas veces pueden excederse en sus comentarios y por querer presentarse como liberales, terminan defendiendo posturas contrarias a la voluntad popular. Digamos que es una izquierda moderada con algunos columnistas que no son bien vistos en la casa de enfrente.

En el caso del grupo "El Comercio" la cosa el al revés: el grupo tiene una tendencia de derecha hace muchos años y lo ha demostrado publicando artículos como el "Perro del Hortelano" en sus diferentes versiones escritas por el ex presidente Alan García Pérez y aplaudida por el círculo empresarial que busca la privatización del país de manera desmedida e irresponsable. Fernando Ampuero alega en la entrevista del 6 de enero que la señora Martha Meir, todopoderosa en el grupo "El Comercio" decretó su muerte civil en el momento que lo despidió por sus investigaciones acerca de los petroaudios y que hoy en día esta casa no hace ni una reseña de sus libros a pesar de haber trabajado muchos años en ella. Esa muerte civil también se la decretó a Augusto Álvarez Rodrich cuando era director de "Perú 21". Por tanto estamos frente una tendencia que no acepta posturas contrarias a su línea editorial.
Esta postura de no aceptar contrarias a la línea editorial también se puede ver en el grupo "La República" pues sus columnistas van de acuerdo con la casa editorial. Sin embargo, no podemos decir que eso no sea normal. Lo que no es normal es el intento de monopolizar los medios de comunicación por parte de un grupo editorial y así marcar la línea a nivel nacional, por eso deben existir diferentes dueños para los medios y así haya mayor variedad a la hora de elegir.
Debemos entender que el problema no es solo empresarial, sino democrático, pues en los países democráticos cada medio controla el 20% del total y no la totalidad. Es oportuno recordar que en el caso del "El Comercio" estamos hablando de canales de televisión y prensa escrita. No estoy en contra de la empresa y el mercado, pero sí creo que todo monopolio y sobre todo, en cuanto los medios, es negativo para el país.

Los absolutismos y las dictaduras a nivel mundial suelen controlar los medios y la línea editorial para no encontrar oposición. En el Perú no estamos en una dictadura, al menos en el papel, pero sí debemos entender este intento de concentración como una manera de absolutizar la tendencia política por arte de un pequeño grupo y eso es algo no tolerable por la ciudadanía crítica. Así que ahora "la bola está en nuestra cancha".
El Grupo "La República", fundado por Gustavo Mohme Llona tiene una línea dirigida más hacia lo que se conoce una izquierda centro y que es mal llamada por algunos la "izquierda caviar". Es una línea crítica, pero influenciada por las ONG y por los defensores de los Derechos Humanos, que en mi opinión, algunas veces pueden excederse en sus comentarios y por querer presentarse como liberales, terminan defendiendo posturas contrarias a la voluntad popular. Digamos que es una izquierda moderada con algunos columnistas que no son bien vistos en la casa de enfrente.
En el caso del grupo "El Comercio" la cosa el al revés: el grupo tiene una tendencia de derecha hace muchos años y lo ha demostrado publicando artículos como el "Perro del Hortelano" en sus diferentes versiones escritas por el ex presidente Alan García Pérez y aplaudida por el círculo empresarial que busca la privatización del país de manera desmedida e irresponsable. Fernando Ampuero alega en la entrevista del 6 de enero que la señora Martha Meir, todopoderosa en el grupo "El Comercio" decretó su muerte civil en el momento que lo despidió por sus investigaciones acerca de los petroaudios y que hoy en día esta casa no hace ni una reseña de sus libros a pesar de haber trabajado muchos años en ella. Esa muerte civil también se la decretó a Augusto Álvarez Rodrich cuando era director de "Perú 21". Por tanto estamos frente una tendencia que no acepta posturas contrarias a su línea editorial.
Esta postura de no aceptar contrarias a la línea editorial también se puede ver en el grupo "La República" pues sus columnistas van de acuerdo con la casa editorial. Sin embargo, no podemos decir que eso no sea normal. Lo que no es normal es el intento de monopolizar los medios de comunicación por parte de un grupo editorial y así marcar la línea a nivel nacional, por eso deben existir diferentes dueños para los medios y así haya mayor variedad a la hora de elegir.
Debemos entender que el problema no es solo empresarial, sino democrático, pues en los países democráticos cada medio controla el 20% del total y no la totalidad. Es oportuno recordar que en el caso del "El Comercio" estamos hablando de canales de televisión y prensa escrita. No estoy en contra de la empresa y el mercado, pero sí creo que todo monopolio y sobre todo, en cuanto los medios, es negativo para el país.
Los absolutismos y las dictaduras a nivel mundial suelen controlar los medios y la línea editorial para no encontrar oposición. En el Perú no estamos en una dictadura, al menos en el papel, pero sí debemos entender este intento de concentración como una manera de absolutizar la tendencia política por arte de un pequeño grupo y eso es algo no tolerable por la ciudadanía crítica. Así que ahora "la bola está en nuestra cancha".