Esta semana ha fallecido Armando Villanueva, uno de los últimos líderes de la época antigua en la política peruana. Este artículo ha sido modificado por tal acontecimiento y será una buena oportunidad, a modo de homenaje, hacer una comparación entre al APRA versión antigua y el APRA versión siglo XXI.
Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del APRA, miembro ilustre de la Asamblea Constituyente que nos dió la Constitución de 1979. La Constitución que es hija de un tiempo en que el Perú necesitaba volver a la democracia, ser libre y disfrutar de los derechos que a cada hombre le toca por ser humano y por haber nacido libre en un país libre.
Este Víctor Raúl Haya de la Torre, el mismo autor de "El APRA y el anti imperialismo", quien critica a Estados Unidos o el imperialismo Yanqui, es quien ha sido devirtuado por muchos apristas que han estado y siguen en el poder.Vamos a revisar algunos puntos de su obra y según eso, veremos dónde se encuentra la incoherencia con el pensamiento actual del APRA.
En esta obra; Víctor Raúl Haya de la Torre presenta los cinco puntos generales del APRA, que se encuentran sombolizados en las cinco puntas de la estrella. Estos puntos son:
1. Acción contra el imperialismo yanqui.
2. Por la unidad política de América Latina.
3. Por la nacionalización de las tierras y la industria.
4. Por la internacionalización del Canal de Panamá.
5. Por la solidaridad con todos los pueblos y clases oprimidas del mundo.
Si analizamos cada uno de estos puntos, nos daremos cuenta que la visión de Víctor Raúl es diferente a la del APRA versión siglo XXI, pues acá parece que la propuesta es actuar contra el imperialismo yanqui y lo denuncia como un problema que se asocia a los terratenientes para provocar la miseria en los países Latinoamericanos, es decir, denuncia que Estados Unidos es una sociedad que busca esclavizar nustro pueblo para seguir abusando de nuestros recursos como quieran.
Vemos que también es una abierta tendencia contra cualquier tipo de injerencia de Estados Unidos en Latinoamérica por considerarlo un problema para la unidad. Eso es verdad hasta cierto punto, aunque debemos admitir que la situación ha cambiado, pero ¿Tanto como para que el partido que fundó Haya de la Torre se aleje tanto de su idea inicial?
Alán García en su segundo gobierno escribió un artículo titulado "El Síndrome del perro del Hortelano". En este artículo, el ex presidente afirma que en el Perú sufrimos de una tendencia a no trabajar, ni dejar trabajar a otros alegando que hay millones de hectáreas sin cultivar en la Selva. Esto en el contexto del problema de las tierras en las comunidades nativas de la Selva que su gobierno quería dar en "concesión" (mejor dicho repartir una torta bien gorda) y las protestas de los grupos nativos no se hizo esperar, terminado esto en el "Baguazo". Esta actitud no hacía otra cosa más que mostrar la ignorancia del gobierno en cuanto la cosmovisión que tiene los nativos y la mística que guardan con sus tierras, pero claro, qué le importaba al ex presidente ser anacrónico e ignorante de eso. Lo único importante era vender todo para repartir el dinero.
Además debemos agregar todas las demás operaciones de privatización como los audios que llevaron a Rómulo León a la cárcel y salvó a Alán García del escándalo del "Lobby". Es necesario que los peruanos nunca olvidemos esto y recordemos la diferencia con el legado de Víctor Raúl Haya de la Torre.
La explicación anterior es necesaria para que entendamos qué clase de poíticos eran los apristas antiguos y ver en qué han convetido algunos el partido que fundaron muchos hombres probos. Entiendo, como escribí líneas más arriba, que los tiempos han cambiado, pero lo que nunca debió cambiar son las garantías que el Estado debe ofrecer a los ciudadanos, pues elegimos a uestros gobernantes para que cuiden nuestra seguridad y no para que se hagan ricos con los bienes de nuestro Estado.
Armando Villanueva era de una raza antigua de políticos, fue un símbolo de la política peruana y un hombre que luchó por sus ideales, aunque yo no los comparta en todo. No comparto aspectos del APRA; sin embargo, no puedo dejar de pensar y reconocer la clase de políticos que eran estos "dinosaurios". Me apena mucho la muerte de Armando Villanueva y este artículo trata de ver lo coherentes que eran los antiguos y lo incoherentes que son los líderes actuales de un partido que se ha alejado miles de kilómetros de su tesis original. Adiós don Armando. Extrañaremos su modo de hacer política.

