LA MAYORÍA Y LA MINORÍA DE EDAD: ¿QUÉ CLASE DE ESTADO Y CIUDADANOS SOMOS?
Imanuel Kant nunca salió de su natal Koninsberg (Prusia), sin embargo fue uno de los autores más cosmopolitas que me ha tocado leer, al menos durante su siglo. Este ilustre filósofo fue importante por el sistema en filosofía del conocimiento que propuso, el cual era una combinación entre dos escuelas propias de su tiempo: el racionalismo contiental y el empirismo inglés; sin embargo, esto puede ser materia para otro artículo. Hoy quiero centrarme en la filosofía práctica, la cual, también era novedosa para su tiempo y después que la explique, los lectores se darán cuenta que es muy útil para el nuestro. La genialidad de estos filósofos radica en que, aún en el siglo XXI, parecen estar escribiendo para nosotros.
Para Kant la minoría de edad es el estado en que se encuentra un hombre cuando espera que le digan lo que tiene que hacer. Espera que se lo diga el gobernante, las fuerzas armadas y-o- la Iglesia. Este menor de edad no es capaz de pensar por sí mismo, no es libre para autodeterminarse, ni para expresar lo que piensa. Asume las leyes del Estado, porque estas leyes están ahí y le es más cómodo obedecerlas que cuestionarlas. El menor de edad no sabe lo que quiere y obedece las leyes porque si no lo hace puede ir preso o tiene una condena, es decir, su conducta está condicionada a lo que otros digan.
El mayor de edad es todo lo contrario: es una persona que tiene capacidad de autodeterminarse, es decir, obedece las leyes porque es parte de ellas, las siente suyas y no hace nada que vaya contra su conciencia. El mayor de edad hace las cosas porque se ha dado cuenta que es lo mejor; no porque lo dice la moral de la Iglesia o las Fuerzas Armadas. Hace las cosas porque cree que están bien. Cumple el deber por el deber; no busca condicionales a su conducta.

Como vemos la mayoría de edad kantiana no está relacionada con lo cronológico, sino con la capacidad de darse leyes, asumirlas y cumplirlas porque se cree que es lo mejor. Nunca por una condición o temor al castigo.
En el Estado peruano, la mayoría de veces actuamos como ciudadanos menores de edad. Esperamos que nos digan lo que debemos hacer. obedecemos leyes que nos pueden paracer negativas, tenemos legisladores que se preocupan más por su bolsillo que por el orden público, la gente todavía actúa por miedo al infierno o a la condenación.
En estos días se nos muestra la minoría de edad con más fuerza, pues el presidente y la señora Heredia buscan que tratarnos como tales, y no solo ellos, sino la mayoría de gobernantes Latinoamericanos que piensan que ellos solo pueden gobernar y los demás no. La característica de los tutores que ven a los demás como menores de edad es justamente pensar que solo ellos pueden hacer las cosas bien. En el caso de la pareja presidencial, ocurre lo mismo, pues ellos creen que son los únicos que pueden gobernar ¡Qué cosa tan contraria a la filosofía liberal kantiana! Esa filosofía enemiga de los absolutismos.
Aldo Mariategui, periodista con el cual no comulgo por su tendencia de "derecha achorada", dijo hace dos semanas que cuando los grupos de derecha hacen algo para reelegirse en el poder está mal, pero cuando lo hacen otros está mal. EStoy de acuerdo con esa afirmación, pues a muchos les parece bien lo que hacen, pero es malo cuando otros lo hacen. Definitivamente esas comparaciones nos siguen haciendo parecer menores de edad.
El mayor de edad es todo lo contrario: es una persona que tiene capacidad de autodeterminarse, es decir, obedece las leyes porque es parte de ellas, las siente suyas y no hace nada que vaya contra su conciencia. El mayor de edad hace las cosas porque se ha dado cuenta que es lo mejor; no porque lo dice la moral de la Iglesia o las Fuerzas Armadas. Hace las cosas porque cree que están bien. Cumple el deber por el deber; no busca condicionales a su conducta.
Como vemos la mayoría de edad kantiana no está relacionada con lo cronológico, sino con la capacidad de darse leyes, asumirlas y cumplirlas porque se cree que es lo mejor. Nunca por una condición o temor al castigo.
En el Estado peruano, la mayoría de veces actuamos como ciudadanos menores de edad. Esperamos que nos digan lo que debemos hacer. obedecemos leyes que nos pueden paracer negativas, tenemos legisladores que se preocupan más por su bolsillo que por el orden público, la gente todavía actúa por miedo al infierno o a la condenación.
En estos días se nos muestra la minoría de edad con más fuerza, pues el presidente y la señora Heredia buscan que tratarnos como tales, y no solo ellos, sino la mayoría de gobernantes Latinoamericanos que piensan que ellos solo pueden gobernar y los demás no. La característica de los tutores que ven a los demás como menores de edad es justamente pensar que solo ellos pueden hacer las cosas bien. En el caso de la pareja presidencial, ocurre lo mismo, pues ellos creen que son los únicos que pueden gobernar ¡Qué cosa tan contraria a la filosofía liberal kantiana! Esa filosofía enemiga de los absolutismos.
Aldo Mariategui, periodista con el cual no comulgo por su tendencia de "derecha achorada", dijo hace dos semanas que cuando los grupos de derecha hacen algo para reelegirse en el poder está mal, pero cuando lo hacen otros está mal. EStoy de acuerdo con esa afirmación, pues a muchos les parece bien lo que hacen, pero es malo cuando otros lo hacen. Definitivamente esas comparaciones nos siguen haciendo parecer menores de edad.






