"Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos sin límite. Es nuestra luz, no la oscuridad lo que más nos asusta. Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, precioso, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres tú para no serlo? Eres hijo del universo. El hecho de jugar a ser pequeño no sirve al mundo. No hay nada iluminador en encogerte para que otras personas cerca de ti no se sientan inseguras. Nacemos para hacer manifiesto la gloria del universo que está dentro de nosotros. No solamente algunos de nosotros: Está dentro de todos y cada uno. Y mientras dejamos lucir nuestra propia luz, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo. Y al liberarnos de nuestro miedo, nuestra presencia automáticamente libera a los demás."
Estas palabras fueron pronunciadas por Nelson Mandela en 1994 cuando asumió la presidencia de Sudáfrica después de haber sido liberado en 1990. Luego de 27 años en prisión. Lo que probablemente ignoramos es ¿Por qué escribir acerca de este señor? ¿Por qué estuvo preso 27 años? Ambas preguntas están íntimamente relacionadas porque respondiendo a la segunda, entenderemos la primera.
En el año 1948 se creó en Sudáfrica el Partido Nacional Sudafricano, el cual era defensor de la política a favor del Apartheid. A este problema, un grupo de Sudafricanos respondieron con la "Campaña de desobediencia Civil" de 1952 por medio de la cual rechazan la política del Apartheid. A partir de ese momento se dió una ruptura en el Congreso Nacional Africano y surge un grupo de activistas negros llamados los africanistas. Estos tomaron fuerza para formar, en 1959 el "Congreso Pan Africano". Este movimiento sufrió en 1960 la "masacre de Shaperville" (matanza realizada a manifestantes contra el Apartheid en el distrito del mismo nombre), iniciando la lucha armada, y Nelson Mandela fue uno de los líderes desde el "africanismo". Después de esto fue considerado un terrorista por el gobierno Sudafricano y por la ONU. A causa del problema tuvo que huir hacia Argelia y en 1962, sería arrestado con ayuda de la CIA.
Una vez en prisión, fue considerado un líder negro y fue tratado en las peores condiciones para un preso político, donde según su testimonio, solo podía recibir una visita y una carta cada seis meses. En 1969 el Servicio Secreto Sudafricano preparó un intento de fuga falsa para justificar el asesinato de Mandela como "intento de huída fallido". 17 años pasó en la prisión de Robben Island y 10 años en diferentes prisiones peores en todo el país. Concluye el cautiverio en febrero de 1990 después de mucha presión, a la que no cedieron los anteriores gobiernos.
En 1993 se le otorgó el Premio Nobel de la Paz por su labor por la paz en Sudáfrica y en 1994 es elegido el primer presidente negro de su país. Contrario a lo que se pensaba, Mandela no llega a la presidencia con sed de venganza, sino con hambre de paz. Hace lo posible para eliminar el concepto de raza en un país marcado por eso desde la invasión del "Imperio Británico". Su lucha fue dura porque en el camino perdió familia, amigos y 27 años de vida dejados en la prisión, siendo inocente.
Todo esto tuve oportunidad de entenderlo en ese hermoso libro titulado "El largo camino hacia la libertad". Muy recomendable para aquellos que disfrutamos de las auto biografías, sobre todo, si son de hombres que han marcado la historia de la humanidad.
Nelson Mandela pudo cometer errores, como los hemos cometido todos los seres humanos; sin embargo, no podemos dejar de reconocer la lucha interna que luchó y venció, siendo eso lo que muchos hombres nos pasamos la vida tratando de vencer. Esa victoria que te da la paz de estar tranquilo y con la conciencia limpia, después de entender que tu lucha tuvo sentido y que todo lo hecho fue por algo bueno. Es el sentido que debe tener una vida. Si partimos de este mundo, habiendo ganado esa lucha, creo que nuestro paso por este mundo tuvo un sentido.

