viernes, 6 de marzo de 2020

RACHEL CORRIE. UN PROBLEMA ANTIGUO EN LA ACTUALIDAD


El 29 de noviembre de 1947 la ONU emitió la resolución que decretó la creación del Estado de Israel y el 14 de mayo de 1948, bajo las órdenes de David Ben-Gurión, se ocupó Tel Aviv declarando el estado de Israel. Esta medida provocó una serie de conflictos en el Medio Oriente que duran hasta el día de hoy (segunda década del siglo XXI) y al parecer no tiene un próximo término.

El escritor judeo-estadounidense Leon Uris publicó en 1958 la novela Éxodo en la que narra la historia de la familia Ben Canaan desde su salida en Rusia contextualizada en la persecución europea a los judíos hasta el establecimiento del estado de Israel y la lucha del sionismo. En la novela, que dicho sea de paso, fue muy criticada por un grupo de historiadores a causa de la subjetividad de sus datos y un uso equívoco de la información; Uris afirma que las tierras de Israel fueron en verdad compradas por los judíos en Europa y Estados Unidos a los palestinos a través de los años, que la ocupación judía ya era territorial en sí por compra de tierras y que solo faltaba hacerla legal. También afirma que los judíos llevaron un sistema de agricultura y vida moderno a las tierras de Palestina porque antes de ellos en el país había un sistema económico y de agricultura medieval.

Uno de los argumentos de los judíos para ocupar esas tierras fundamenta que en el siglo X a.C ellos llegaron a ese lugar que ocupan hoy en día a través de una serie de olas migratorias indoeuropeas hasta el siglo VI a.C en que sufrieron una primera deportación conocida en su historia como la "cautividad babilónica". En esta deportación fueron invadidos por Babilonia y el rey Nabucodonosor II quien destruyó el Templo de Jerusalén y se llevó a un grupo inmenso de judíos a Babilonia hasta el 537 a.C en que le rey persa Dario permitió la vuelta a Jerusalén. Esa época en la "Tierra prometida" duró hasta el año  132 cuando se rebelaron contra el emperador romano Adriano y este los expulsó de los terrenos de Roma, destruyndo por segunda vez el Templo de Jerusalén, y convirtiendo Israel en Aelia Capitolina, mientras que Judea y Samaria pasó a llamarse Siria Palestina; de ahí se formó una nueva población que permaneció hasta el siglo XX.


Para muchos analistas internacionales, el haber permitido la creación del estado de Israel fue una medida descabellada, pues ya había en ese territorio un país, una sociedad, una cultura y un conjunto de tradiciones que no fueron tomadas en cuenta para llegar a una decisión arbitraria. Además esa medida provocó que los palestinos no quieran salir de buena gana y los judíos, con el apoyo internacional, lograran quedarse en el territorio. Durante los años de la "Guerra Fría", ambos países: Israel y Palestina, fueron protagonistas del conflicto armado entre las dos grandes potencias de la época (EEUU y URSS); por supuesto que cada uno peleando por sus intereses particulares. Hubo intentos de cerrar el conflicto; sin embargo, esto no se pudo dar porque los intereses fueron siempre más fuertes que la propuesta de paz. 

Como consecuencia de este pequeño resumen debemos entender e interpretar Rachel Corrie, un monólogo teatral, presentado en el teatro "La Plaza" en Larcomar, dirigido por Nishme Súmar, interpretado por Guisela Ponce de León y basado en las cartas de Rachel Corrie (1979-2003), una activista estadounidense quien muriera atropellada por un bulldozer en Palestina mientras trataba de defender una casa que iba a ser destruida por las tropas judías. 

Resultado de imagen para rachel corrie Rachel Corrie era una señorita que creció en los Estados Unidos en una familia de clase media y en la que tuvo todas las comodidades que puede tener una persona en un país del "primer mundo". Cuando termina la secundaria es invitada por un grupo de amigos a conocer la Franja de Gaza. Conforme transcurre el monólogo, el espectador va notando cómo ella toma conciencia de una realidad muy diferente a la que vivió siempre: violencia, pobreza, incertidumbre y abuso en el contexto de una guerra que parece no tener fin  y en un realidad complicada.

La obra nos invita a reflexionar acerca de cómo podemos vivir en nuestra "zona de confort" durante mucho tiempo, sin preocuparnos de los demás y ante la indiferencia, ser aún más indiferentes hasta que nos damos cuenta que la vida puede tener mayores complicaciones de las que solemos creer que tenemos. La vida y el sacrificio de Rachel Corrie nos ayuda a comprender que la vida no es como la entendemos, sino como en verdad es. Mucha gente ve esos temas, asiste al teatro, pero desconocen diversos aspectos de la realidad de estos pueblos como la muerte de niños, los bombardeos a hospitales y lugares de civiles y la muerte de millones de inocentes. En el caso de nuestros países latinoamericanos, también tenemos problemas complicados; sin embargo, no podemos afirmar que entendemos 100% el problema palestino-israelí, por ende, es necesario adentrarnos más en estos problemas como ciudadanos del mundo, a través de la lectura y la información, para no ser indiferentes.   

La actuación de Guisel Ponce de León es del buen nivel de la artista que es. Tuve la oportunidad de ver el monólogo hace 13 años con la misma actriz y es agradable ver el nivel que ahora tiene y cómo ha madurado, en un monólogo lleno de reflexión imperdible.







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