martes, 17 de noviembre de 2020

PERÚ RUMBO AL 2021

 Esta semana, entre el lunes 9 de noviembre y el martes 17 del mismo mes del año 2020, los peruanos hemos vivido una temporada que probablemente, en nuestras peores pesadillas no la hubiéramos imaginado; sin embargo, creo que como toda experiencia en nuestra vida, esta semana debe dejarnos algunas enseñanzas para el futuro desde el presente, como siempre debe ser.

El lunes 9 de noviembre, el Congreso de la República, con 105 votos a favor, decidió vacar al presidente Martín Vizcarra, en un hecho que muchos cuestionan y por el cual muchos constitucionalistas se han mostrado contrarios, pues en verdad había acusaciones graves contra el presidente y 6 colaboradores eficaces; sin embargo quedaron dos cuestiones en el tintero: ¿Era necesario vacar a un presidente sospechoso, mas no declarado culpable? Al vacar al presidente, ¿el Congreso estaba ejecutando la voluntad popular que tanto alegaban? Acerca de estas dos cuestiones existen muchas teorías y se ha pensado mucho, que es lo que se debe hacer antes de emitir opiniones, porque muchos de los problemas se generan por comentarios y decisiones viscerales, antes que pensadas.

En cuanto a la primera cuestión, pienso que no era necesario  vacar al presidente Vizcarra porque todos entendimos que no era una cuestión realmente moral; además. el Congreso peruano se ha tornado, con honrosas excepciones, en una banda de delincuentes, iletrados, falsificadores de documentos, estafadores y muchas más atribuciones delincuenciales que se nos ocurriría; por ende, hablar de moralidad en este caso suena incoherente y ese fue la gota que derramó el vaso de agua. La calle rechazó la decisión del Congreso y la consecuente asunción de Manuel Merino de Lama como presidente del Perú, debido a que reflejaba lo que la mayoría de los ciudadanos no queremos y que era consecuencia, a la vez, del trato con sus socios: la liberación del Antauro Humala (trato con UPP Y Vega como representante), la anulación de la SUNEDU (trato con Podemos Perú de José Luna y Alianza para el progreso de César Acuña) para que sus socios puedan seguir usando la educación universitaria con el fin de enriquecerse o de lavar dinero, pero sin ninguna intención de brindar una formación de calidad y estafar a miles de jóvenes. El temor a medidas populistas como permitir el retiro del 100% de los fondos de la AFP y de la ONP, medida que para todos los economistas serios y que los reportes técnicos no recomendaban, estaban ansioso de  aceptar. Sería valioso leer el informe de Ángel Páez, Doris Aguirre, María Elena Hidalgo y Pamela Palacios en el diario "La República" del domingo 15 de noviembre. En este informe incluso podemos confirmar un dato que ya es de orden lógico: César Acuña es una persona que es capaz de traicionar a cualquiera, manejando a los esbirros que tiene como congresistas para favorecerse y eso nos lleva a una pregunta que parece retórica: Si es capaz de traicionar a compañeros políticos ¿Cómo podemos confiar los ciudadanos en un traidor de esa calaña para gobernar?

En cuanto a la segunda cuestión, es indudable que no; el Congreso, al vacar al Martín Vizcarra no estaba cumpliendo la voluntad del pueblo, porque no se consideraba que era prudente en medio de una pandemia y un fuerte golpe económico que tuvo causas nacionales e internacionales. Muchos periodistas argumentaban que dejar a Vizcarra era como dejar a un ladrón que te siga robando, pero otros creemos que dejar entrar a Palacio de Gobierno al señor Merino de Lama, era dejar entrar 10 ladrones a tu casa. 

Prueba de la negativa de la población, es que muchos ciudadanos, y me incluyo con orgullo, salimos a protestar contra este gobierno que aunque era discutible en su legalidad, no lo era su autenticidad social. Muchos medios de comunicación se pulieron en tratar como imbéciles a los que salimos a protestar y nos acusaban de ser personas influenciadas por los medios de comunicación, tratando a los jóvenes, quienes en su mayoría organizaron estas marchas, eran unos "pulpines", epíteto patético usado por algunas personas para referirse a los jóvenes que no piensan como ellos y acusarlos de estúpidos por eso. ¡No señores! No son unos "pulpines", ni fueron maniatados; marcharon porque era su voluntad y además se dieron cuenta que esto no daba para más. Nadie en las marchas pedía que vuelva Martín Vizcarra; así como nadie pedía que que no se le juzgue, pero lo que se quería es que termine su periodo, pues su salida iba traer inestabilidad y parece que la historia nos demuestra que así fue: tres presidentes en una semana, desaparecidos, dos muertos y vistos ante el mundo como un país peligroso.  

He leído algunas preguntas que me parecen válidas: ¿Por qué no se protestó antes? ¿Por qué tanto tiempo para esta protesta? Y es la cuestión que se preguntan quienes, con sus argumentos cuestionaban la marcha. Yo creo que los peruanos, desde hace un buen tiempo, venimos, literalmente "aguantando": hemos aguantado, meses de cuarentena, hemos aguantado la muerte de seres queridos, hemos aguantado una economía que se cae, hemos aguantado tener menores sueldos por el trabajo que cuesta más y seguimos aguantado, pero todo aguante, tiene su final, y el final fue no dejar que la clase política haga su voluntad de espaldas a los deseos de los ciudadanos.

El domingo 12 de noviembre, la protesta llegó a su culmen con dos muertos y una ignorancia declarada acerca del tema por parte del Premier, y un presidente que no daba la cara y que no supo entender la protesta. Por la noche el Congreso, haciendo poca muestra de arrepentimiento y de un temor que existe desde la época de Alberto Fujimori, pues todos los que pensamos diferentes, creemos en los Derechos Humanos, en la libertad, igualdad entre ciudadanos, leemos y no pensamos como la mayoría, somos      llamados "rojos" o "caviares" (calificativos que no comparto, pues no me considero nada de eso); le negaron la confianza a la señora Rocío Silva Santiesteban, a pesar que ella declaró que existía el previo acuerdo. La causa: "es de izquierda y amiga de terroristas y nos va cambiar la economía". Yo creo que ese es un fantasma  al que se le teme y que incluso el diario "Gestión" de conocida tendencia económica liberal y auspiciado por la CONFIEP, en su editorial del 16 de noviembre del 2020 cuestionó. Nadie se ocupó de ver las credenciales de la señora Silva Santiesteban: académica, letrada, sin ningún juicio o problema legal; aspectos muy superiores a muchos que poseen nuestros actuales congresistas, incluso que la señora Marta Chávez, quien se dedicó a intentar sabotear la elección después de renunciar en la mañana a su partido (ya conocemos la historia de la señora Chávez), pero en fin, no se dio y el "fantasma que recorre Europa" no llegó a Palacio de Gobierno. PD: el señor Acuña demostró nuevamente su vena de traidor al hacer que su partido vote en contra, a pesar que según la señora Silva Santiesteban, ya se había conversado y había aceptado.

El lunes 16 de noviembre, con la calle presionando, el Congreso eligió al señor Francisco Sagasti como presidente del Congreso. No tardaron en salir las acusaciones de que estamos frente a un terrorista y amigo de terroristas. Felizmente el señor Sagasti ha salido para aclarar el tema y manifestar su repudio frente a la subversión. Yo creo que el señor Sagasti entra en una coyuntura diferente a la del señor Merino Lama, porque él entra a resolver un problema que señalamos anteriormente, provocado por el mismo Congreso y que la calle le avisó durante semanas, pero nunca supieron leer las señales. Además estamos hablando de un ciudadana que tiene la preparación académica y política para asumir las riendas de un país complicado en este momento y que necesita un timonel que lleve la nave a buen puerto. Él, en su discurso como presidente del Congreso, manifestó que es consiente de que este es un gobierno de transición y que entiende esa función, la cual no implica cambios, sino asumir problemas concretos: una pandemia que aún no se ha ido y para la cual no hay cura y a pesar del temor, salimos a protestar porque era más el temor a perder nuestra libertad que a la muerte; una economía debilitada y una decepción hacia la clase política por medidas populistas y negativas.

Esperemos que el gobierno que va dirigir el señor Sagasti, sea lo mejor posible y a una hora de juramentar, que está siendo publicado este artículo, lo haga bien. Esperemos que sea una feliz coincidencia, por la celebración de los 20 años que un demócrata ejemplar, el señor Valentín Paniagua asumiera un gobierno transitorio con éxito y pulcritud. No es un cheque en blanco que el pueblo entrega, pues el señor Sagasti sabe que los ciudadanos estamos vigilantes y que tiene la exigencia de un pueblo que necesita volver a creer en su clase política y tener el país que los peruanos, una población luchadora y trabajadora, nos merecemos. Ojalá de la talla, que todos esperamos y sea gradablemente recordado: al menos existe la intención.      

martes, 27 de octubre de 2020

EL GOBIERNO DE LOS EMPRESARIOS: REFLEXIONANDO CON PLATÓN Y PAUL KRUGMAN

 

El gran filósofo griego Platón, en ese estupendo tratado acerca del Estado que él propone y que se lee de una manera muy didáctica: "La Republica", presenta un brillante análisis de los que debería ser el Estado, los tipos de hombres y los gobierno. Resulta aún más interesante que, a pesar de vivir entre los siglos V-IV a.c. el pensamiento de Platón puede muy bien ser traído a lo que está por ocurrir en las próximas elecciones en Perú. 

Entre los libros I y V de La Pública, Platón presenta lo que será la base de su teoría del Estado y los tipos de hombres, según el alma que prepondera en cada uno y la educación a la que acceden; en los siguientes, nos presenta sus extraordinarias alegorías para entender la verdad, pero ese fue tema de algunos artículos anteriores; en este me centraré en el aspecto político-antropológico.

Platón decía que existen tres tipos de almas y estas eran preponderantes en diferentes tipos de hombres que actúan según el tipo de alma que hay en ellos. Estos tipos son:

  1. Alma racional: se encuentra en la cabeza y es propia de los filósofos (intelectuales)
  2. Alma irascible: se encuentra en el pecho y es propia de los guardianes (militares)
  3. Alma concupiscible: se encuentra en el estómago y es propia de los artesanos (comerciantes)
Desde esta propuesta, Platón propone que el mejor tipo de gobierno es de los filósofos (intelectuales), pues ellos deben haber sido educados para gobernar y con esa educación, buscarán lo mejor para los ciudadanos, pues su único interés es gobernar para el Estado. Los militares, según Platón, por su educación y formación, presentarán una preponderancia hacia el autoritarismo y la imposición de ideas. Los comerciantes (que hoy podríamos llamar empresarios) son personas que hacen dinero y esa es su función; si gobiernan, se van a preocupar por sus intereses económicos, más que por el bien del Estado, pues el hombre que tiene dinero, quiere más dinero. Tal vez, para los conceptos que tenemos hoy de gobierno, el problema radica en que Platón identifica el gobierno de los artesanos con la democracia y este para él, es el peor tipo de gobierno que existe, frente a la aristocracia que sería el mejor. Platón señala que la democracia es el peor tipo de gobierno porque permite que se rompa el imperio de la ley (ningún hombre está por encima de la ley) y hace que haya hombres que por amistad, "compadrazgo" o por la misma legislación, estén por encima de la ley: inmunidad parlamentaria (tan mal interpretada), amigos en el poder, etc, pero en verdad ese problema podría darse en los otros tipos de gobierno.

Comparto la idea que un gobierno de los empresarios es complejo, y estos suelen ser hombres prácticos a causa de la costumbre que tienen de manejar sus empresas como los propietarios que son, pero ¿podemos manejar un Estado como una empresa? Creo que no porque una empresa es una propiedad privada y en ella el empresario tiene el control absoluto y puede gobernarla a su gusto, y con la legislación laboral tan pobre de nuestro país, esto se hace más complejo; en cambio, el Estado es una entidad pública y si se busca el bien común, menos características de una empresa como la conocemos puede tener.

El 30 de setiembre del 2020, el diario "Gestión" replicó la columna que escribe el Premio Nobel en Economía 2008, Paul Krugman para el New York Times en la que, a su estilo y presentando el problema tributario de Donald Trump, quien pagó impuestos por 750 dólares, suma que es menor que la pagada por muchos trabajadores de ese país que no tienen los ingresos de un empresario de la catadura del presidente de los Estados Unidos. Textualmente Krugman nos dice: "Los votantes suelen creer que los líderes empresariales eficaces poseen las aptitudes y conocimientos para dirigir un país, pero se equivocan. Hasta empresarios genuinamente grandes...son con frecuencia muy malos en política pública, incluida la economía, porque las capacidades que se necesitan para manejar un negocio y las requeridas para manejar un país son muy diferentes". Esta postura de Krugman concuerda perfectamente con la teoría de Platón y con lo que intento explicar: el hecho que una persona sea un buen empresario, maneje bien sus negocios y haya podido crear riqueza personal, no implica que este llegue a ser un gobernante adecuado. Lamentablemente el mundo contemporáneo nos hizo pensar que eso era posible.

En Perú tenemos por lo menos cuatro candidatos a la presidencia 2021 que son empresarios y por lo menos, tres de nuestros expresidentes, en los últimos 40 años, han sido empresarios, y parece que ninguno lo ha hecho bien (todos están siendo procesados o en prisión). En la lista entre posibles candidatos y candidatos confirmados a las elecciones 2021, al día de redacción de este artículo, tenemos a Fernando Cilloniz (quien aún no define), Hernando de Soto (ya definido), César Acuña (candidatura confirmada) y Rafael López Aliaga (manifestado, pero sin aparecer aún en las encuestas). En el caso de Roque Benavides ya manifestó que no va ser candidato, pero aún puede salir alguno más. De los tres que hemos nombrado, el que más me preocupa es Rafael López Aliaga, pues he tenido más oportunidad de escucharlo y honestamente no me agrada lo que he podido escuchar y confirma el argumento filosófico-económico.

Rafael López Aliaga es un empresario nacido en Chiclayo y cercano a cumplir 60 años, fundador de "Acres Group", que incluye hoteles, banca, ferrovías, energía eléctrica y un largo etc. En una entrevista a Panorama afirmó que sacrifica su carrera para trabajar por el país, pero no sé si a los peruanos nos convenga que haga tan gran sacrificio por nosotros. Entre las propuestas que he escuchado de él, y ya habrá tiempo de leer un plan de gobierno, cuando lo presente, está la de eliminar el Ministerio de Cultura, el Ministerio de la Mujer, pena de muerte a violadores y cadena perpetua para jueces y políticos corruptos; así como expulsar a "Odebrech" al día siguiente de salir electo. También ha mencionado que él no es ningún teórico y que como hombre de empresa es práctico y así piensa actuar. 

En primer lugar, mencionaré que concuerdo que el Ministerio de Cultura no ha venido funcionando bien, así como el Ministerio de la Mujer, pero, ¿será ese suficiente motivo para cerrarlos? Si lo hace, entonces ¿Quién será el encargado de la poca difusión cultural que se hace en el país? ¿Quién apoyará a las mujeres abusadas en el país? Una medida de empresario: si no funciona, entonces lo cierro; no piensa que pueden tener arreglo, que pueden ser necesarios para fomentar la cultura, la protección y el cuidado de los derechos; no, simplemente no funciona, se cierra. Evidentemente no hay manejo de teoría y sí una tendencia a lo práctico, sin pensar.

En segundo lugar, propone la pena de muerte a los violadores ¿Cuántas veces hemos escuchado eso como una propuesta populista de candidatos que quieren el favor del pueblo? Creo que son varias; además, es una medida poco viable, pues nuestro sistema judicial es tan mediocre que enviaríamos a muchos inocentes a la pena de muerte y el Estado terminaría convirtiéndose en un asesino. La aplicación de la pena de muerte pasa por muchos factores como tener un sólido Poder Judicial y yo no lo he escuchado hablando de esa reforma, de cómo la haría y qué criterios usaría. También debemos pensar si es que la pena de muerte es realmente disuasiva y mucho que se podría discutir de ese tema y del cual también he escrito. El mismo criterio de posibilidad podría funcionar para su propuesta de encarcelar a perpetuidad a los corruptos.

La corrupción de Odebrech nos indigna a todos los ciudadanos y nos gustaría tener una solución a esa cloaca destapada; sin embargo, no estoy seguro que la propuesta sea viable; por el contrario pienso que es populista, pues hay leyes que parece no importarle mucho respetar. Por lo que puede escuchar, me da la impresión de escuchar a una persona autoritaria, con quien será muy complicado discutir el tema de la legislación sexual, la corrupción, el aborto y otros temas que deben ser parte del debate público.

Que el señor Rafael Pérez Aliaga sea conservador, de corte autoritario y que quiera hacernos el favor de gobernarnos, no significa necesariamente que todos los hombres de empresa sean así, pero tampoco significa que no pueda ser una tendencia común entre ellos. Para eso necesitamos informarnos bien, leer las propuestas y preguntarnos qué tan viable es aquello que proponen los candidatos. Personalmente estoy de acuerdo con Platón y Krugman, y creo que sería una buena ocasión de buscar la propuesta de alguien que en verdad tenga algo real y no de una persona que piense que el Estado se puede manejar como un negocio personal. 

Creo que esto nos lleva a concluir que la educación, tan descuidada y venida a menos, debe ocuparse más en la formación de buenos ciudadanos, que puedan ser preparados para hacer gobiernos adecuados, formar un Estado más sólido (tema que he tratado en anteriores artículos con propuestas) y hacer lo justo, que no necesariamente es manejar el país como una empresa; menos en un país donde el concepto empresario, todavía roza con el de explotador en muchos casos.

    




jueves, 30 de abril de 2020

EL RENACIMIENTO: REFLEXIONES EN TORNO A LA PANDEMIA Y A LA LUZ DE LA LÁMPARA

"La habitación es el lugar donde el fraile habla con Dios, estudia y descansa" Tomado de las Constituciones de la Orden de Predicadores.

El Renacimiento fue un movimiento europeo que se dio entre los siglos XV-XVI. Este movimiento cambió la cultura en su totalidad, pues transformó el mundo que el hombre conocía hasta ese momento y en diversos campos: arte, ciencia, política, filosofía, religión, etc. El hombre salía de la Edad Media, donde no podemos negar arte y cultura, pero sí un predominio eclesiástico que ahora cambiaría y que haría un mundo diferente para el hombre.

El hombre del Renacimiento, probablemente no era consciente de lo que ocurría, así como ningún hombre es consciente en su totalidad del cambio que está surgiendo. Los hombres vivimos en el tiempo, este transcurre y los verdaderos alcances de lo que sucedió en nuestro momento se ven incluso mucho tiempo después que hemos muerto. Eso ha ocurrido en la historia y es muy probable que siga ocurriendo, y digo probable, porque en lo que refiere al ser humano, es muy difícil decir o precisar la última palabra.

He querido titular así este artículo porque me parece que la humanidad, en este momento se encuentra frente a un nuevo "Renacimiento" y con él, una nueva oportunidad de ver el mundo y la realidad, desde la perspectiva que esta crisis mundial nos ofrece.

El Covid-19 o Coronavirus ha sido decretado una Pandemia y como tal afectó a toda la humanidad. El desconocimiento de este virus, que es nuevo, y en opinión de los científicos, aún estamos conociéndolo y tratando de entenderlo. En el Perú, el primer caso se reportó el seis de marzo del 2020 y en el mundo, ya algún tiempo antes. En el caso del Perú, se han tomado diferentes medidas para tratar de frenar este problema y son medidas que aunque han costado,se han tratado de respetar, pero no por todos, y personalmente, quien escribe, ha podido aprovechar el tiempo, porque como está en la cita inicial: pude meditar, estudiar, leer libros pendientes, escuchar buena música, ver películas que quería ver hace tiempo, aprender un poco de arte, a dar clases virtuales, hacer vídeos y un nuevo método de enseñar, así que personalmente no entiendo cuando la gente dice: "me aburro en casa"; sin embargo, sí entiendo que la economía ajusta, y sigue ajustando a las personas y esto ha traído una serie de problemas que vemos de manera lineal, es decir desde nuestra perspectiva; cuando la visión debería ser circular y desde una totalidad, esto es, desde el conjunto de la sociedad.

Todo esto ha sido una oportunidad para aprender el cómo deberemos vivir en el nuevo mundo que se abrió para nosotros, pues debemos entender que hay un antes y un después de la Pandemia y ese es justamente el Renacimiento que debemos observar y ante el cual poder levantarnos y aprender. Para esto quisiera mencionar algunos puntos que he tratado de reflexionar y me gustaría que, aquellas personas amables, quienes se molestan en leer este artículo, me acompañen a revisar.

Primero. Nuestra relación con las humanidades hace mucho tiempo había sido una relación utilitaria y poco a poco las habíamos dejado de lado. La filosofía, la literatura, el arte, la música, el buen cine, el teatro y la historia; dejaron de ser importantes ya hace algún tiempo o habían sido consideradas prácticas de una "élite" y no para todos. Algunos gobiernos, sino la mayoría, las han considerado poco importantes, las han sacado de los planes escolares o universitarios, les han dado horas para "llenar tiempo hueco" e incluso encargado a cualquier persona para que pueda ocupar un tiempo por el que se le paga; pero un interés real, hace tiempo no lo hay. La pandemia nos ha mostrado que aquellas artes, que consideramos "baúl" o de locos, hoy nos han salvado del aburrimiento, el tedio y han aportado riqueza espiritual al hombre. Esa riqueza que también el hombre del Renacimiento encontró en el nuevo desarrollo de su mundo.

Esta pandemia nos ha mostrado que esa tecnificación que hemos querido hacer del hombre y esa deshumanización, no puede ayudar al ser humano en un tiempo en que este necesita otras salidas, que son necesarias para enriquecerlo como tal.
Nos han querido hacer pensar que somos máquinas para la producción y no seres que podemos reflexionar, pensar y enriquecernos todos los días, para llegar a ser mejores. Mucho del tedio que sufre el hombre contemporáneo, ha sido causado por esta insana idea de haberse dedicado al consumo y a la vida utilitarista, de tal modo que no encuentra sentido al estar en casa; piensa que es una tortura, no sabe de qué conversar con los suyos y no tiene salidas, pues el estar fuera de casa y consumir todo lo que podía, llenó durante mucho tiempo sus vacíos, pero ahora, esos vacíos han quedado desnudos y es tiempo de volver a esas humanidades que pueden ayudar a reflexionar la vida y pensarla de otra manera.

Segundo. Con lo dicho en el primer punto no quiero decir que la ciencia y la tecnología no nos han dejado nada; ¡por su puesto que no! El legado de la ciencia y la tecnología nos ayuda mucho para superar esta crisis, y prueba de ello es que gracias a la tecnología hemos tenido acceso a una serie de conocimientos que no teníamos y hemos descubierto usos que ignorábamos: algunos hemos aprendido a crear estrategias didácticas novedosas, grabar clases de diferentes modos, hacer conferencias por red y usar programas que existían y que gracias a lo ocupada de nuestras vidas no nos habíamos dedicado a aprender, ver películas, obras de teatro, visitar museos; y demás actividades que muchos generosos artistas y centros culturales tuvieron a bien liberar para que la humanidad pueda disfrutar de ellas. El mundo tiene una deuda con estas generosas personas e instituciones. Empero, lo que he tratado de denunciar es la deshumanización en la que hemos caído por el abuso, no el uso humanizante que sí puede tener la tecnología.

Es cierto, y comparto con muchos colegas y amigos, que no hay nada como una educación "cara a cara" en la que interactuamos en vivo los seres humanos, me parece muy cierto; sin embargo, si consideramos que estamos frente a un Renacimiento, tendremos que considerar también que el modo de impartir la educación, puede llegar a cambiar y tal vez, solo tal vez, el modo en que tendremos que educar sea el virtual por mucho más tiempo del planeado y nuestras relaciones se tornen a este ámbito. Cuestiono este modo, pero no puedo cerrar los ojos y negar que lo hemos hecho y que sí es posible, pues las herramientas están y puede ser que la educación virtual haya llegado para quedarse.

Desde la visión filosófico-cultural, este punto nos trae muchos cuestionamientos. Uno de ellos, que ya se han planteado algunos pensadores en estos días se centra en la pregunta: ¿para quién es conveniente este uso que estamos haciendo de los medios? ¿está beneficiando a algunas personas? Ese tal vez es el punto que debemos reflexionar en esta parte y tratar de discernir si en verdad hay un beneficio oculto o estamos viendo fantasmas ¿Qué opinan ustedes?   

Tercero. Hemos visto en este tiempo hermosas manifestaciones de arte, sobre todo musical: personas que desde sus balcones han cantado bellas piezas de las más afamadas melodías que el hombre ha compuesto, haciendo así un concierto para todos los vecinos que teníamos que "quedarnos en casa" y la tecnología ha colaborado en que estas manifestaciones sean llevadas a los demás y eso está muy bien; aunque con mucha pena diré que todavía tenemos personas que no saben apreciar este aporte, e incluso alegan que es su obligación, cuando en verdad es el trabajo con el que se ganan la vida y tiene el bien de compartirlo. Muchos, incluso, generosamente, han dado clases virtuales de música y baile.

La crisis también nos va enseñar nuevas manifestaciones artísticas y este también cambiará, pues sabemos que el arte no es estático, sino que se mueve al ritmo de la sociedad, la cultura y el tiempo; pasando así a la historia. En el Renacimiento del siglo XVI, el arte sufrió un cambio y para muchos críticos fue una de las mejores épocas de expresión artística de la humanidad. Eso se pudo lograr gracias la cambio de época y de coyunturas. En este caso, está ocurriendo lo mismo y no nos debe extrañar que en algún momento tendremos esas nuevas manifestaciones. Lo que cabe por preguntar  es ¿cómo será y qué forma tendrán esas nuevas manifestaciones? ¿cómo trasladarán los artistas esa nueva realidad que nos ofrecerá este mundo a la música, la danza, la pintura y las nuevas manifestaciones y modos que se vayan dando? Es una cuestión interesante tratar de responder estas preguntas.

Cuarto. Por mi vocación, mis estudios y mi trabajo, no puedo obviar el Renacimiento filosófico: tanto el europeo, como lo que ocurre en el siglo XXI. Las reflexione de los filósofos modernos, con respecto al tipo de gobierno y el estado no era unilaterales, es decir, entre ellos se crearon muy buenas controversias. Thomas Hobbes y Nicolás Maquiavello sostenían la idea de un gobierno fuerte, en el que el poder se concentrara en un hombre (El Leviatán en el primero y el Príncipe en el segundo) donde el segundo incluso propone que el hombre que encarna el modelo de príncipe era César Borgia, quien la historia reconoce como uno de los sujetos más perversos que pudo haber y el primero sostiene un pacto de paz que descansa en la espada. John Locke, Jean Rousseau e Inmanuel Kant, por el contrario se inclinan por una postura más democrática y proponen un estado que sea servidor del ciudadano y que proteja su libertad y su propiedad, claro que con distintos matices.

Esta situación que vivimos, nos lleva a pensar de manera bastante similar a la de estos padres de la política moderna, pues hemos podido observar que, por el modo de actuar de muchos hombres, parece que nos inclinamos al modelo autoritario y ese es el que quiere imperar. Los países han puesto una serie de normas para que los ciudadanos no sufran los contagios de esta enfermedad; sin embargo, los ciudadanos hacen caso omiso, y muchos gobiernos tiene que ejercer cada vez más la coacción del ciudadano y este parece obedecer más por miedo, que por racionalidad, actuando de esa manera como un "menor de edad kantiano" y no como un sujeto racional y libre; responsable de sus actos y autónomo. La pregunta es, 500 años después, ¿tan frágil es la libertad humana que aún necesitamos ser coaccionados? ¿tanta puede ser nuestra inmadurez, que a pesar de tener libertad, no la podemos usar de manera provechosa?, y por otro lado, ¿tan difícil es plantear medidas satisfactorias para sostener la economía? ¿tan importante es el dinero que puede valer la salud y la vida de los ciudadanos?

Creo que esta es una prueba más de cómo es que en las humanidades podemos encontrar las respuestas al actuar del ser humano y seguir discerniendo el problema. El rechazo a la filosofía, que se da en muchos círculos pseudo científicos y pseudo intelectuales ha provocado que el hombre caiga en este vacío de reflexión y no se de cuenta que en la historia del pensamiento existe una respuesta importante  a la cuestión que hoy nos aqueja: la pandemia.

Escucho mucha gente decir: "¿cuándo volveremos a nuestra vida normal? ¿cuándo volveremos a ser lo que fuimos? En este punto yo respondería dos cosas: primero, lo que conocimos como normalidad no volverá nunca, porque esta enfermedad ha marcado un antes y un después, y segundo, ojalá que nunca volvamos a ser lo que fuimos. Trataré de explicar estas dos afirmaciones desde el concepto de Renacimiento.

Cuando afirmamos que esta enfermedad ha marcado un antes y un después, queremos decir que nuestra seguridad en nuestra supuesta invulnerabilidad física, a causa del avance de la ciencia se ha desmantelado y nuestro temor a la muerte se ha hecho realidad en esta circunstancia. El hombre ha entendido su fragilidad y se ha dado cuenta que es un ser, que a pesar de todos los avances, no es el ser que creía ser; y ahora, debe renacer entendiendo que esa debilidad humana es justamente lo que nos hace humanos; y a partir de ese concepto, es donde nos vamos tener que formar nuevamente, replantear nuestra vid, nuestras metas y nuestra razón.

Nuestras relaciones ya no serán iguales y nuestra relación con la muerte tampoco, pues esta generación no había visto una pandemia que se llevara tantas vidas (y las que aún nos falta por ver) como en estos tiempos en que la gente muere por un virus que parece incontrolable y con los sistemas de salud mundial colapsados. La cuestión que deberíamos plantearnos en este punto es ¿cómo es que nos vamos a relacionar después de esta pandemia? pues el miedo a que el otro me pueda contagiar de algo, hará que mida mis vínculos de otra manera y mis demostraciones afectivas se transformen, según la realidad que me toca vivir. Podrán inventar vacunas y medicina, pero nuestra generación, difícilmente podrá olvidar que un virus nos hizo sentir débiles e invulnerables en el momento en que menos nos sentíamos así y que a pesar de la grandeza tecnológica que habíamos logrado, moralmente, hace mucho tiempo, somos unos pigmeos. Por eso yo opino que lo que conocimos por normalidad no debe  volver y no volverá, si es que hemos aprendido algo de esto; de lo contrario, volveremos a ser la vergüenza a la que habíamos llegado con nuestra conducta consumista, así como nuestra vida vacía y carente de sentido.

Quiero concluir señalando que espero que no nos descuidemos, y mucho menos pensemos que cuando tengamos una vacuna o una cura a este mal, intentemos volver a ser lo que fuimos. Quiero dar un voto de confianza al ser humano y tengo la esperanza que hayamos aprendido de esta lección que la humanidad nos ha dado y aprendamos a respetar la naturaleza y el mundo. Espero que este Renacimiento del siglo XXI, deje al hombre una enseñanza productiva y entienda que es ahora cuando debemos cambiar y renacer de verdad.

martes, 24 de marzo de 2020

EL TEATRO DE LOS INSURGENTES



Resultado de imagen de mural del teatro de los insurgentesEste artículo ha sido redactado durante la cuarentena obligatoria en la que nos encontramos a nivel casi mundial, y que a mí me ha servido (la cuarentena) para poder llevar algunas "asignaturas pendientes" en mi trabajo y mi vida. Para los que me conocen no es una sorpresa que soy un fanático del teatro desde que era muy joven y esto me lleva a escribir el presente artículo, que creo será el primero de una serie que quiero dedicar a diferentes teatros del mundo.

Hace unos meses pude ver en televisión una de las últimas entrevistas que dio Mario Moreno "Cantinflas", uno de los comediantes que parece no tener edad y también el más universal que tienen los mexicanos. En la entrevista cruzaron imágenes y salió una de un mural que me llamó la atención, me dediqué a investigar y descubrí que se trataba del "Teatro de los Insurgentes", llamado así por la calle en la que está ubicado. Busqué información y el resultado de esa curiosidad es este artículo que quiero compartir con quienes tengan el bien de leerlo.

El teatro de "Los Insurgentes" fue inaugurado el 30 de abril de 1953 en la colonia "San José de los insurgentes", en la ciudad de México, por iniciativa de José María Dávila y el arquitecto Alejandro Prieto, con la finalidad de darle a la ciudad un teatro de mayores dimensiones (hasta ese tiempo solo habían teatros medianos en México): puede albergar 1100 espectadores. Para construir este teatro, Prieto utilizó técnicas escenográficas de teatros europeos y el estudio de diferentes estilos para darle mejores características al interior de la sala.

Para el estreno se presentó la obra "Yo Colón", escrita por Alfredo Robledo, quien ya había escrito en 1941 los diálogo de la película "Ni sangre, ni arena", protagonizada por Mario Moreno "Cantinflas" y quien fuera actor en esta puesta en escena. La obra es una comedia musical en dos actos. La trama gira en torno a la llegada de los españoles a América, pero lo hace al estilo del cine mexicano y utilizando elementos de las presentaciones en las famosas carpas: suertes, crítica política y social al más alto estilo. Para la puesta en escena fue necesario un gran número de bailarines que contaron con la dirección de baile de Guillermo Keys Arenas, destacado bailarín mexicano, quien llegará a dirigir en Australia.

teatro insurgentesLo más resaltante del teatro, y creo yo lo más bello de esta estructura, es un hermosos mural que cubre la parte delantera exterior del edificio. El mural tiene unas dimensiones de 46 metros de largo por 10 metros de alto. En él, podemos apreciar una serie de imágenes que iremos revisando. 

El mural fue dibujado y pintado por Diego Rivera (1886-1957), uno de los artistas mexicanos más reconocidos a nivel mundial. La pintura está hecha con material sintético. La técnica es aplanado seco: el muro fraguado y dejado a secar en un proceso de tiempo; además está cubierto con mosaicos de vidrio  que fueron trabajadas en Italia y según cuenta la historia, fueron difíciles de conseguir porque solo había un taller en México que los hiciera y la dueña era una italiana de mal carácter que cruzaba palabras frecuentemente con Diego Rivera, de quien también se conocía un carácter intratable.

El mural presenta personajes importantes de la independencia mexicana como Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón que van de izquierda a derecha. luego hay personas que pertenecen a la oligarquía mexicana y acaudalados, entre ellos algún clérigo, parados sobre lingotes de oro. Estos se ven entregando un billete a "Cantinflas, quien se encuentra en medio y su mano izquierda alcanza una moneda a los pobres y desvalidos. El hecho de que él se encuentre en medio se puede prestar a múltiples interpretaciones: una de ellas puede ser que es el eje entre dos clases sociales o que en sí tiene algo de ambas o que es un medidor entre ambas. Cabe señalar que Diego Rivera era un artista socialista y eso hizo que sus obras retrataran esta realidad en su país y fuera de él. Incluso el arquitecto Alejandro Prieto está retratado, pero entre los ricos y se nota entre los demás,pues Rivera lo pintó con la cara verde, a lo que la historia cuenta que el muralista mexicano le dijo en tono de broma: "te pinté con la cara verde porque estás verde de la envidia"

Debajo de los ricos se puede ver la cifra 1000000x9000 y debajo del lado de los pobres, 20000000, esto, dicen los intérpretes es para señalar que en esa época, en México había nueve mil millonarios y veinte millones de pobres. La imagen de "Cantinflas puede representar al hombre que es intermediario entre ambos "mundos", como mencionamos antes.

 En la misma parte inferior izquierda, podemos apreciar artistas y músicos con trajes típicos; sin embargo, a criterio de Rivera, parece ser más interesante la parte superior derecha. En ella podemos observar al campesinado y la figura de Emiliano Zapata (1979-1919), quien fuera un símbolo de la Revolución Mexicana y el campesinado. En la imagen se aprecia a Zapata con una antorcha en la mano derecha y un maíz en la izquierda que sale del revolucionario bajo tierra, quien la alimenta.

Un dato interesante es que este mural es, de alguna manera, un paso más de un proyecto iniciado en México en la década de 1920, cuando el entonces Secretario de Educación, José Vasconselos, invitó a Diego Rivera para participar en un interesante proyecto: educar a la población a través del muralismo. Por tal motivo, este es uno de los murales que se encargaron para este trabajo y de los que aún quedan varios en diferentes lugares de la ciudad.

Diego Rivera afirmaba que el papel de un artista en la sociedad debe ser de papel de alimentador social y espiritual, y si consideramos que el arte debe tener diversas funciones: educativa, espiritual, contemplativa y de expresividad; no le faltaría razón. Un cuestionamiento importante que deberíamos hacernos aquellos que disfrutamos del arte es: ¿para qué queremos el arte? ¿qué utilidad queremos darle? ¿cómo podemos hacer para que llegue a la mayoría de las personas? Esas, creo yo, son las cuestiones que debemos resolver para poder hacer un mejor uso de él.

En la parte inferior dejo un link; en él podrán apreciar mejor este hermoso mural.

viernes, 6 de marzo de 2020

RACHEL CORRIE. UN PROBLEMA ANTIGUO EN LA ACTUALIDAD


El 29 de noviembre de 1947 la ONU emitió la resolución que decretó la creación del Estado de Israel y el 14 de mayo de 1948, bajo las órdenes de David Ben-Gurión, se ocupó Tel Aviv declarando el estado de Israel. Esta medida provocó una serie de conflictos en el Medio Oriente que duran hasta el día de hoy (segunda década del siglo XXI) y al parecer no tiene un próximo término.

El escritor judeo-estadounidense Leon Uris publicó en 1958 la novela Éxodo en la que narra la historia de la familia Ben Canaan desde su salida en Rusia contextualizada en la persecución europea a los judíos hasta el establecimiento del estado de Israel y la lucha del sionismo. En la novela, que dicho sea de paso, fue muy criticada por un grupo de historiadores a causa de la subjetividad de sus datos y un uso equívoco de la información; Uris afirma que las tierras de Israel fueron en verdad compradas por los judíos en Europa y Estados Unidos a los palestinos a través de los años, que la ocupación judía ya era territorial en sí por compra de tierras y que solo faltaba hacerla legal. También afirma que los judíos llevaron un sistema de agricultura y vida moderno a las tierras de Palestina porque antes de ellos en el país había un sistema económico y de agricultura medieval.

Uno de los argumentos de los judíos para ocupar esas tierras fundamenta que en el siglo X a.C ellos llegaron a ese lugar que ocupan hoy en día a través de una serie de olas migratorias indoeuropeas hasta el siglo VI a.C en que sufrieron una primera deportación conocida en su historia como la "cautividad babilónica". En esta deportación fueron invadidos por Babilonia y el rey Nabucodonosor II quien destruyó el Templo de Jerusalén y se llevó a un grupo inmenso de judíos a Babilonia hasta el 537 a.C en que le rey persa Dario permitió la vuelta a Jerusalén. Esa época en la "Tierra prometida" duró hasta el año  132 cuando se rebelaron contra el emperador romano Adriano y este los expulsó de los terrenos de Roma, destruyndo por segunda vez el Templo de Jerusalén, y convirtiendo Israel en Aelia Capitolina, mientras que Judea y Samaria pasó a llamarse Siria Palestina; de ahí se formó una nueva población que permaneció hasta el siglo XX.


Para muchos analistas internacionales, el haber permitido la creación del estado de Israel fue una medida descabellada, pues ya había en ese territorio un país, una sociedad, una cultura y un conjunto de tradiciones que no fueron tomadas en cuenta para llegar a una decisión arbitraria. Además esa medida provocó que los palestinos no quieran salir de buena gana y los judíos, con el apoyo internacional, lograran quedarse en el territorio. Durante los años de la "Guerra Fría", ambos países: Israel y Palestina, fueron protagonistas del conflicto armado entre las dos grandes potencias de la época (EEUU y URSS); por supuesto que cada uno peleando por sus intereses particulares. Hubo intentos de cerrar el conflicto; sin embargo, esto no se pudo dar porque los intereses fueron siempre más fuertes que la propuesta de paz. 

Como consecuencia de este pequeño resumen debemos entender e interpretar Rachel Corrie, un monólogo teatral, presentado en el teatro "La Plaza" en Larcomar, dirigido por Nishme Súmar, interpretado por Guisela Ponce de León y basado en las cartas de Rachel Corrie (1979-2003), una activista estadounidense quien muriera atropellada por un bulldozer en Palestina mientras trataba de defender una casa que iba a ser destruida por las tropas judías. 

Resultado de imagen para rachel corrie Rachel Corrie era una señorita que creció en los Estados Unidos en una familia de clase media y en la que tuvo todas las comodidades que puede tener una persona en un país del "primer mundo". Cuando termina la secundaria es invitada por un grupo de amigos a conocer la Franja de Gaza. Conforme transcurre el monólogo, el espectador va notando cómo ella toma conciencia de una realidad muy diferente a la que vivió siempre: violencia, pobreza, incertidumbre y abuso en el contexto de una guerra que parece no tener fin  y en un realidad complicada.

La obra nos invita a reflexionar acerca de cómo podemos vivir en nuestra "zona de confort" durante mucho tiempo, sin preocuparnos de los demás y ante la indiferencia, ser aún más indiferentes hasta que nos damos cuenta que la vida puede tener mayores complicaciones de las que solemos creer que tenemos. La vida y el sacrificio de Rachel Corrie nos ayuda a comprender que la vida no es como la entendemos, sino como en verdad es. Mucha gente ve esos temas, asiste al teatro, pero desconocen diversos aspectos de la realidad de estos pueblos como la muerte de niños, los bombardeos a hospitales y lugares de civiles y la muerte de millones de inocentes. En el caso de nuestros países latinoamericanos, también tenemos problemas complicados; sin embargo, no podemos afirmar que entendemos 100% el problema palestino-israelí, por ende, es necesario adentrarnos más en estos problemas como ciudadanos del mundo, a través de la lectura y la información, para no ser indiferentes.   

La actuación de Guisel Ponce de León es del buen nivel de la artista que es. Tuve la oportunidad de ver el monólogo hace 13 años con la misma actriz y es agradable ver el nivel que ahora tiene y cómo ha madurado, en un monólogo lleno de reflexión imperdible.







martes, 3 de marzo de 2020

LA TAUROMAQUIA

El 24 de febrero del 2020 el Tribunal Constitucional del Perú declaró constitucionales las Corridas de toros y las peleas de gallos. Opino que la decisión del tribunal es correcta y constitucional dentro de la normativa y la democracia. A continuación explicaré el porqué creo que la abolición de las corridas de toros no sería una medida correcta.

Creo que el argumento más sólido que he podido escuchar hasta ahora, o uno de los más sólidos es aquel que defiende la idea que debemos evitar la tortura contra los animales y que la cultura no es estática, sino cambiante. Por ende, las corridas de toros deben ser abolidas por ser crueles y por ser cultura, no significa que no debe abolirse: la esclavitud, la ablación al clítoris y la matanza de inocentes fueron cultura en algún momento de la historia, pero hoy hemos comprendido que no lo es y si cambiamos en eso, podemos cambiar en lo otro. Me parece sólido y trataré de explicar cómo lo entiendo. La tortura es un concepto que se aplica a los seres humanos y habría que preguntarse hasta qué punto puede ser aplicado a un animal y hasta qué punto no. Es cierto que la cultura es móvil y no estática; por ende, las corridas de toros también pueden variar; sin embargo que puedan ser abolidas no significa que tengan que serlo, es más, a diferencia de las otras prácticas abolidas, la tauromaquia se practica con un animal y no con un ser humano. Esa es una pequeña gran diferencia. Es verdad que los seres humanos en algún momento fuimos considerados animales sin derechos y que se nos podía torturar sin mayor defensa y ejemplos de esos los tenemos en las persecuciones contra los cristianos, la esclavitud y el exterminio de seres humanos; pero aún así son, y fueron, seres humanos, no animales. Aunque esa humanidad fue discutida en su momento, difícilmente podriamos discutir algún día la humanidad de los que hoy llamamos animales, pero si alguien desea hacerlo, bienvenida la discusión.



Puede parecer cruel para muchos, pero la intención de este artículo es tratar de entender con respeto las diferencias que tenemos los aficionados taurinos y los no taurinos. El toro es un animal y nosotros somos seres humanos y la comparación, al siglo XXI, nos indica que somos seres superiores que sometemos a los animales. Todo ser cumple una función en el ecosistema y nosotros somos parte de él. Algunos antitaurinos señalan que bajo esa premisa podemos dejar que se exterminen especies como los bizontes, los zorros u otras; pero con el toro de lidia no ocurre así, pues es un ser hecho para el espectáculo taurino; es criado, hecho y preparado para estos; el peso, tamaño y trapio deben ser para la corrida y su supervivencia depende de las corridas, pues si no existieran, la vida de este animal no tendría razón de ser; en cambio, en las otras especies mencionadas el matarlos no lleva a su subsistencia, sino a su exterminio. Además, debemos agregar que la crianza de un toro de lidia es muy superior a las de otros animales en tanto alimentación, espacio y cuidados médicos. Si no existiera la fiesta brava, nada de eso tendría razón de ser; por eso la especie tendría que desaparecer, pues su razón de ser ya no existe.



Otro argumento antitaurino nos indica que la tauromaquia no es arte por la muerte de un animal. Cabe señalar que la definición de la RAE de arte es "capacidad, habilidad para hacer algo. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. conjunto de reglas y preceptos necesarios para hacer algo". Bajo esas premisas las corridas de toros sí serían arte porque cumplen las características de lo que llamamos arte. Muchos antitaurinos alegan, entre ellos el filósofo español Jesús Mosterín, que la tauromaquia inspiró arte, pero las matanzas y las guerras también inspiraron arte. Es cierto, el arte puede inspirar muchas cosas, y no podemos por eso negar que es arte;  pero nuestra capacidad de discernimiento nos hace distinguir entre una masacre de humanos y una obra que incluye animales. Me parce que algunas veces caemos en el error de querer creer que el arte y la cultura tiene que ser buenos, pero eso no es necesariamente verdad. La separación entre buenos y malos parece ser parte de nuestra herencia maniquea.

Otro argumento antitaurino es que los toros no son cultura porque cultura también fue la ablación al clítoris, la venta de seres humanos, el matrimonio entre personas de 12 y 60 años y la pedofilia en la antigua Grecia y de ese modo, el concepto de cultura queda manoseado. Ahí tenemos dos motivos: primero, hoy en día esas "manifestaciones culturales" señaladas, no tienen defensa (aunque se podría hablar de relativismo cultural, pero eso sería otro tema); en cambio las corridas de toros, como las hemos visto son una práctica que incluye animales  y no podemos ponerlos al mismo nivel que el hombre; en segundo lugar, la definición de cultura es "conjunto de conocimientos que permite alguien desarrollar su juicio crítico. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc". Bajo esta premisa y si vemos la anterior, las corridas de toros sí cubren el concepto de cultura. Que nos guste o no, es otra cosa.

Resultado de imagen para tauromaquia achoHe escuchado a personas alegando que en una corrida de toros se disfruta la tortura; sin embargo en una plaza de toros la corrida tiene pasos y tiempos y no se aplaude la tortura, pues cuando el matador demora o no mata al toro de un solo estoque, la plaza lo rechaza y lo abuchea a causa de un sufrimiento innecesario del animal. Una corrida dura aproximadamente 20 minutos y en esos 20 minutos puede ocurrir que el torero muera o incluso que el toro por su valentía sea indultado y luego ser usado de padrillo. También he escuchado que el toro antes de salir al ruedo es torturado y maltratado. Eso no lo he visto y no discuto acerca de lo que no me consta.

Obviamente no podemos comparar los animales salvajes con los animales domésticos, pues tienen finalidades diferentes. El hombre domesticó animales para cubrir necesidades (compañía, alimentación, protección, etc) y debemos recordar que ningún animal es doméstico por naturaleza. El toro de lidia puede ser herbívoro, pero salvaje porque desde que es becerro, el animal ya enviste por su propia naturaleza. Por tal motivo, si el hombre manipula al animal a su necesidad, ¿el arte puede ser una de ellas?

En el siglo XXI parece que estamos frente a una "humanización de los animales", es decir, tenemos la tendencia de dar categorías humanas a los animales y practicamos con ellos costumbres humanas como celebrarles el cumpleaños, llevarlos a maquillarse e incluso se les pone ropa y se les une en matrimonio. La pregunta que cae ahí es ¿el hecho de que algunos disfruten esas prácticas hace legítimo que los que disfrutamos otras con los animales no podamos hacerlo? Pueden decir que en las primeras no se daña al animal, pero eso se presta a otra cuestión ¿cómo podemos estar seguros de eso? Queda la pregunta abierta.
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A modo de conclusión creo que con el tiempo las corridas de toros puede desaparecer y no es algo imposible, pero creo que deben desaparecer por el hecho de que la afición a estas desaparezca. Es parte del derecho ciudadano compartir y vivir lo que considera cultura a su familia. Esa es la base de un estado liberal: el derecho de los ciudadanos a elegir nuestras tradiciones siempre y cuando no afecten los derechos humanos, la libertad y la vida de los seres humanos. 

Me preocupa el deseo que tenemos a veces los seres humanos de acomodar a los otros a lo nuestro. La discusión por las corridas de toros están abiertas y lo estarán por mucho tiempo, pero los hechos y los modos de pensar nos hacen creer que es muy difícil, por no decir imposible llegar a un consenso entre taurinos y antitaurinos, pero la discusión, como sociedad puede hacernos bien. La cuestión, creo yo, es tratar de entendernos y no hacer que el otro piense como yo, sino partir desde un concepto de etnocentrismo débil, es decir, defender mi postura, pero saber que el otro también puede tener algo de razón y eso va por los dos lados; taurinos y antitaurinos.

Molesta el argumento falaz que alega violencia y salvajismo entre los aficionados a los toros y pacifismo entre los antitaurinos. Eso no es cierto porque yo he visto virulencia y pasividad en ambos lados: entre los taurinos y antitaurinos y pensar que esta es una discusión entre buenos y malos es un maniqueísmo en el que debemos evitar caer porque el mundo es más complicado que eso.

Yo soy taurino y mientras pueda ir a Acho y el Estado me lo permita lo haré y cuando no pueda, pues habrá que buscar otro entretenimiento.