martes, 12 de agosto de 2014

EL ESTADO, LA AFP Y LA NUEVA GRAN ESTAFA

En estos días he sido testigo de muchas intervenciones acerca de la nueva ley de descuentos y aportes para los trabajadores independientes. Las opiniones son variadas, y como todas las personas, yo tengo la mía.



Resultado de imagen para impuestosEn primer lugar, creo que es necesario que todas las personas paguen impuestos al Estado porque de algún lugar debe salir el dinero para los gastos del país, pero no creo que este pago debe ser algo que se encuentre por encima de las posibilidades de los trabajadores, es decir, si ganamos un sueldo inferior a lo que necesita una persona para vivir, y no me refiero a la miseria que es el sueldo mínimo vital en el Perú, sino a una cantidad menor a los 2 500 0 3000 soles, no debería haber un descuento tan grotesco como el que tenemos. Por tanto, el descuento, que ya se da a partir de los 25 000 al año para los que somos independientes, se paga y se ha aceptado, aunque también eso va a cambiar con la administración corrupta de la SUNAT.


En segundo lugar, en el Perú se confunde el tener “cultura tributaria”, término que utiliza el gobierno para justificar los descuentos con su nuevo socio: AFP Hábitat,  con presionar por el lado de la gente que menos tiene, sino preguntemos: ¿Por qué se quiere ajustar los tributos a la gente que gana menos, a las pequeñas farmacias o bodegas que abren en un barrio y a la semana están cerradas y nadie le dice nada a Telefónica o los clubes de fútbol? Porque si no lo saben a ellos se les va a condonar la deuda nuevamente; en cambio, el resto de mortales, sí tenemos que pagar impuestos. A eso le dicen: “los peruanos no tenemos cultura tributaria”.

Imagen relacionadaEn tercer lugar, se escucha en estos días el siguiente argumento de Causa Falsa: “Lo que pasa es que el estado no tiene la obligación de pagarle a alguien que no trabaja para él y felizmente ya no tenemos un estado asistencialista que da todo a las personas. El estado debe ayudar a que las `personas ahorren porque los peruanos no estamos acostumbrados a eso”. Interesante, pero vamos a analizar esto: Nadie pide que el estado sea asistencialista, pero se está comportando como un estado tutelar, pues nos considera menores de edad a los cuales hay que cuidar de su irresponsabilidad, ya que no somos lo suficientemente maduros para hacerlos nosotros. ¡Cuánta equivocación! Porque en un país libre, si quiero ahorro y si no, el estado no tiene que preocuparse porque al no aportar, el estado no tiene obligación económica y ahí debe quedar la relación. Además mucha gente trabaja mejor con su dinero sin necesidad de una supervisión estatal, pues como mencionó Richard Webb en una entrevista del domingo 10 a la República: “Hay mucha inversión en propiedades de parte de la gente en el país y probablemente no podrían hacer esa inversión si no contaran con ese dinero que se les piensa descontar"


En cuarto lugar, las AFP han demostrado no ser efectivas y por el modo en que están manejando la situación y lo que reciben las personas que se han jubilado en ellas, parece que no han dado resultados, debido a las altas comisiones que cobran y la certidumbre de ser un sistema que no funciona acá por la elevada cantidad que se debe aportar para recibir una jubilación más o menos decente. Por ende, no es una mala idea, pensar que no son efectivas. Las personas que van a entrar a la nueva ley de descuentos, no pueden elegir a qué AFP llevar su dinero, sino que, si no han estado afiliados, deben ir a la AFP que el estado ha programado, la AFP Habitat de capital chileno. La pregunta es: ¿Habrá un nuevo acto de corrupción en esta licitación?  ¿Qué va a ganar el gobierno con esto? La respuesta se la dejo a las personas que leen este artículo.



En informe de la República (domingo 10 de agosto del 2014) podemos apreciar un cuadro estadístico en el que se nos muestra un 60% de afiliados cobrando menos que el sueldo mínimo. Eso que debió cuidar el estado, no lo ha hecho; en cambio, quiere hacer creer a la gente que le preocupa su futuro en la jubilación. Más que de un “estado asistencialista”. Yo hablaría de un estado que busca abusar de la gente que menos tiene o que se crea sus oportunidades de trabajo, como somos los trabajadores independientes.

Como mencioné líneas más arriba, no me encuentro en contra del pago de tributos, pero sí estoy en contra de la estafa contra el pueblo y la mala educación, porque una persona que piensa que los peruanos somos débiles mentales, para creer que esta nueva ley es por el bien de los trabajadores independientes, nos toma por débiles mentales y es mal educado pensar eso.

domingo, 3 de agosto de 2014

REFLEXIONES ACERCA DEL CONFLICTO EN LA FRANJA DE GAZA


Nunca ha sido, ni será mi intención defender o apañar la violencia, el fascismo, la dictadura, la intolerancia o la falta de diálogo entre los países del mundo; sin embargo, creo un deber moral explicar un poco el problema desde una raíz un poco más profunda de la que se ha estado discutiendo en las últimas semanas porque como decía mi entrañable y para muchos antipático (cualidad que pocos aprecian) amigo, Manuel Jesús Romero Blanco: “Un poliedro tiene muchas caras, y nosotros estamos acostumbrados a ver una sola de ellas, pero debemos tratar de ver la cara del poliedro que no acostumbramos a ver”

El sionismo es un  movimiento judío que se inicia en la Europa del siglo XIX con la intención de restablecer al pueblo judío la entrada y la “recuperación” de la “Tierra Prometida” en lo que ahora es Israel. Ellos consideraban que esa tierra les correspondía por tradición, porque fueron expulsados de ella en el 70. d. C por Tito. Esa expulsión terminó en la famosa “Toma de Masada”, en la cual, los judíos del grupo Zelota se encerraron en la fortaleza de dicho nombre y se pasaron a cuchillo mutuamente antes de caer en manos de los “infieles romanos”, como ellos los denominaban. La información sobre este tema se encuentra de manera muy amplia en las obras: “Antigüedades judías” y “Las guerras de los judíos”; ambas del historiador judío Flavio Josefo, y que son muy recomendables para los amantes de la historia. Aunque muchos historiadores me podrán decir que Flavio Josefo fue un historiador judío al servicio del Imperio Romano y su visión es subjetiva, yo preguntó: ¿Qué autor no es subjetivo?
Después de esa expulsión, vagaron por Europa, y en el siglo XVI, llegaron a América. Durante esos años, de alguna manera, pudieron conservar aspectos importantes de su cultura y sus tradiciones, hasta que en el siglo XIX se funda el movimiento con una intención clara y que se materializará en 1948: La Fundación del Estado de Israel. Esta fundación tuvo su base en un conflicto bélico interno en las tierras que hasta ese entonces pertenecían a Palestina y el movimiento sionista patrocinaba con dinero, armas y apoyo logístico esta ocupación, es decir, habían dos grupos de judíos: los que daban el dinero en Europa con Estados Unidos y los que peleaban al interior del país.  

La decisión de la ONU, de entregarle las tierras de Palestina a los judíos, fue un error político, pero debemos tener en cuenta que, a pesar de no ser los judíos los dueños políticos de ese territorio, sí eran los dueños económicos del país, pues el sionismo había proporcionado el dinero para comprar tierras en Palestina, la cual era considerada la “Patria” para ellos. Esto provocó que fueran “arrimando” poco a poco a los árabes que vivían ahí desde la expulsión del 70.d.C.  El tener control económico en un país es bastante, sino veamos cómo los chilenos tienen el control económico en el Perú.
La guerra interna arriba mencionada, y alimentada por los sionistas, concluyó con la preparación militar de los judíos, que no la tenían antes de esa guerra y la organización de movimientos armados para contrarrestar lo que ellos llamaban: “La Guerra Santa”. Durante esta guerra se tramaron numerosos atentados en ambos bandos, pero la pregunta fundamental que se debe hacer cualquier persona que hace un análisis serio es: ¿Quién invadió a quién? Estos hechos expuestos en los dos últimos párrafos están narrados en la obra de León Uris “Éxodo” y aunque no es nuestra única fuente, es entretenida para la lectura, y nuevamente viene el cuestionamiento que se puede hacer: “León Uris era un judío que defendía el sionismo”. Lo cual es cierto, pero es necesario entender la visión del problema en la raíz.
Este año 2014, exactamente el 7 de julio se inició un nuevo ataque a Palestina por parte de Israel. Esto se debe a que el grupo Hamás (grupo Palestino que busca lo mismo que el sionismo, pero para Palestina), anunciara un ataque con misiles a territorio Israelí. La respuesta fue un ataque que comenzó en dos puntos: lanzaderas de misiles palestinos y túneles usados por la milicia en Gaza. En una guerra hay ataques mutuos, pero el problema en este conflicto radica en su antigüedad y en el ataque indiscriminado contra inocentes. En los últimos días han bombardeado mercados, escuelas y hospitales: lugares que están protegidos por la Convención de Ginebra, y desafortunadamente la ONU, una vez más, no hace una gran manifestación ¿Tendrá relación con el satélite: Washington-Londres-Tel Aviv? Pregunta interesante.

El filósofo italiano Gianni Vattimo ha dado unas declaraciones en estos días acerca del problema de Israel y estoy de acuerdo con él en muchos aspectos: “Israel es un estado canalla”; “Israel es un estado nazi y fascista, peor que Hitler”.  Con estas afirmaciones, aunque bastante duras, Vattimo hace una crítica real a la falta de memoria del pueblo judío y nos referimos a la memoria histórica, pues con estos atentados han demostrado ser un pueblo que ha perdido la conciencia de haber sido perseguidos y casi exterminados. La falta de respeto por la vida hace que no contemple la diferencia entre soldados, civiles, mujeres o niños, sino que asesina de cualquier manera a través de bombardeos en cualquier momento sin respetar los Derechos Humanos.
Otro aspecto que menciona Vattimo de manera interesante es: “Es una guerra de exterminio. Son peor que Hitler, porque tienen el apoyo de las democracias occidentales” Desde luego se refiere a los dos grandes socios que apoyan a Israel en el mundo: Estados Unidos e Inglaterra, los cuales, permiten y apoyan ese genocidio por intereses económicos. No olvidemos que Israel maneja una fuerte economía.

En mi opinión, el pueblo judío es un pueblo que en verdad ha sufrido durante su larga historia; sin embargo, como menciona Tzevtan Todorof: “Son grandes los olvidos de la memoria”. Ellos han olvidado su época de persecución y han pasado a ser perseguidores de otros pueblos. No podemos meter a todos los judíos en el “mismo costal”, pero sí debemos entender que la política exterior de este país se está manejando de una manera equivocada, y este mal manejo de su política exterior, mancha la imagen de un pueblo que tuvo, durante muchos años, la simpatía de un gran sector de la comunidad internacional. Nunca mejor citado el dicho del gran Marco Tulio Cicerón: “Quien no recuerda su historia, está condenado a repetirla”.