Siempre he pensado que los homenajes hay que hacerlos en vida y este es un artículo que he tenido postergado durante mucho tiempo y, aunque me hubiera encantado terminarlo antes, por cosas de tiempo no he podido y por eso estoy fusionando algunas ideas antiguas con cosas nuevas de este Nobel de literartura en este pequeño homenaje póstumo de un admirador hacia el genio literario.
Recuerdo la primera vez que tuve contacto con un libro de Gabriel García Márquez: aún era un niño cuando mi abuelo paterno me regaló una edición, que hasta ahora conservo, de "El Otoño del patriaraca", libro con el que no muchos recomiendan empezar a leer al gran "Gabo"; sin embargo, el gusto y el amor fue casi inmediato. Una hermosa obra donde narra, muy a su estilo los últimos días de Simón Bolívar, ya viejo en sus últimos días de vida y con un sentimiento de no haber logrado el objetivo propuesto.
Unos años después recibí "El coronel no tiene quien le escriba". Hermoso libro acerca de un viejo coronel y su esposa que esperan el sueldo de una jubilación que nunca llega, un hijo muerto en una pelea por los gallos y un gallo de pelea que es la única esperanza de la pobre familia. Impactante cuando el coronel va al correo y le preguntan: "¿Espera algo?" El funcionario del correo dice: "El coronel no tiene quien le escriba". ¡Qué hermoso recuerdo! Me hace agradecer el ser parte de una generación en la que nos regalaban libros para los cumpleaños y no comida chatarra, películas absurdas o embrutecedores en abundancia.
Ya en la adolescencia y gracias a la literatura pude leer "Cien años de soledad". A pesar que no muchos amigos compartían ese gusto, yo sí pude leerla, hacer un árbol genealógico y agradecer nuevamente por el libro regalado. Qué puedo decir de esta belleza: Macondo, la familia Buendía, el gitano Melquiades y la profecía cumplida al final de la obra. Dos veces leída y en algún momento me animaré por la tercera. Cuando me imaginaba Macondo, me gustaba pensar en la Cartagena de Indias de García Márquez; no la actual llena de edificios, sino el hermoso pueblo del que escribe en sus memorias.
A los 15 años descubrí "El amor en los tiempos del cólera". Me enamoré de Fermina Daza, la mujer altiva que espera Florentino Ariza toda una vida. Impactante pensar cómo un hombre pudo tener tantas mujeres y esperar a una toda la vida e incluso dejando a una chiquilla que se suicida por él. Fascinantes personajes en un mundo al que todos debemos trasladarnos algún día.
Antes de ser estudiante universitario tuve la dicha de leer: "Crónica de una muerte anunciada" y "Del amor y otros demonios".La primera definida por el mismo García Márquez como una novela de corte policial. La muerte de Santiago Nasar por una cuestión de honor y ejecutada la muerte por los hermanos de la "agraviada". La segunda, la trsite historia de Sierva María de Todos los Ángeles, quien sufre en sus pocos años las torturas de la indiferencia por parte de una madre que odia al padre y se casa con él por una cuestión de dinero y que pierde al amante y lo llora; un padre con cierta indiferencia que al final intenta hacer algo por ella. Ambas atrapan, aunque muchos críticos no aceptaron con buenos ojos la segunda novela; sin embargo, me parece que la historia atrapa.
Ya en la universidad tuve la oportunidad de leer "Vivir para contarla", cuya frase inicial he leído colgada en las redes sociales: "La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cóo la recuerda para contarla". Esa frase marcó bastante mi formación académica y ayudó mucho al análisis de la vida de un hombre que, como él mismo narra en esta autobiografía, solo ha vivido.
Ya como profesional, a pesar que se publicó algunos años antes de serlo, llegó a mis manos "Memorias de mis putas tristes". Libro que leí con mucho gusto. Un hombre que cumple 90 años y decide regalarse una virgen adolescente. El mismo hombre que confiesa nunca haberse acostado con una mujer gratis, pues siempre pagó y tuvo una vida relativamente normal y el amor que surge entre los personajes. Con mucho gusto la regalé a un alumno que la comentó después.
Te llevas el secreto del puñete que te propinó Mario Vargas LLosa, si ese puñete fue por Patricia o no y si tuviste algo con ella o no; sin embargo nos dejas el mejor legado de la historia de la literatura Latinoamericana, pues presidentes, artistas, políticos, literatos y admiradores te recordaremos y agradeceremos ese legado.
Lo que he querido es hacer un repaso de mi experiencia como lector de este formidable y genial literato como es Gabriel García Márquez y que esta experiencia pueda servir a las personas que empiezan en este mundo de la lectura. Que nos sintamos apasionados por ese hermoso mundo de fantasía que nos regaló "Gabo" y que el mejor homenaje que le podemos hacer es leer su obra, criticarla, analizarla y comentarla en los diferentes ámbitos de la vida; pero por favor: ¡Compren originales!


No hay comentarios.:
Publicar un comentario