lunes, 19 de diciembre de 2016

LA CENSURA COMO HERRAMIENTA DE COACCIÓN AL DERECHO

En una nueva demostración de su nefando poder, limitada capacidad de razonamiento, poco interés por el bienestar del ciudadano, y menos del país; los fujimoristas y sus nuevos aliados, los apristas, se censuraron la semana pasada al ministro Jaime Saavedra porque, según ellos, no está cumpliendo bien su función. ¡Me sorprende la capacidad de nuestros congresistas!

Creo que han sido bastante expuestos en estas semanas los argumentos en defensa del ministro Saavedra, pero me parece interesante recordarlos y analizarlos un poco. La madre del cordero, como ya todos sabemos, es la ley universitaria, la cual, regula y tiene como intención, según su primer artículo, promover un mejor servicio educativo a través de la supervición. Yo estoy de acuerdo con que la universidad debe ser una institución autónoma en su enseñanza y su línea; sin embargo ¿Qué línea puede tener una universidad como la que regenta el señor Acuña o el señor Luna, sino la de llenarse los bolsillos a costa de la buena fe de la gente que es engañada por un nivel académico paupérrimo a través de su búsqueda de clientela con sus famosos "padrinazgos" ¿No es función del estado cuidar que los ciudadanos no sean estafados? Habría que preguntarle a estos señores que en más de una ocasión han afirmado no leer, pero sí ser dueños de una universidad.



Resultado de imagen para censuraSiento lástima por Luis Gallarreta, pues nunca pensé que dentro de esa persona, que en sus primeras campañas parecía ser decente, hubiera un esbirro oculto del fujimorismo. Afirmar que el presidente debe buscar 18 ministros nuevos, quiere decir que ningún ministro elegido por el presidente Kuczynski es apto para él, pero después de sus ignorantes declaraciones probablemente soy uno de los peruanos que dirá: "debemos buscar 72 congresistas nuevos" porque lo único que siguen demostrando la banda de fujimoristas es que siguen siendo un grupo de prepotentes, que lo último que les importa es el bien del país; pero claro, qué se puede esperar de un grupo donde la mujer que los lidera alguna vez dijo que la depresión es algo para perdedores.

En cuanto al otro atacante del fujimorismo, el señor Becerril, demostró una vez más ser un tipo falaz, porque querer descalificar la opinión del congresista Lescano con una alusión a un juicio con su hermana, es un ataque a la persona, y de los más bajos Deberían pedirle que se mida en sus declaraciones, ya que lo único que ha logrado es demostrar su falta de educación.

Literalmente el artículo 6 de la ley universitaria, acerca de los fines de la universidad, dice:

"Artículo 6. Fines de la universidad. La universidad tiene los siguientes fines: 
6.1 Preservar, acrecentar y transmitir de modo permanente la herencia científica, tecnológica, cultural y artística de la humanidad. 
6.2 Formar profesionales de alta calidad de manera integral y con pleno sentido de responsabilidad social de acuerdo a las necesidades del país. 
6.3 Proyectar a la comunidad sus acciones y servicios para promover su cambio y desarrollo. 
6.4 Colaborar de modo eficaz en la afirmación de la democracia, el estado de derecho y la inclusión social. 
6.5 Realizar y promover la investigación científica, tecnológica y humanística la creación intelectual y artística. 
6.6 Difundir el conocimiento universal en beneficio de la humanidad. 
6.7 Afirmar y transmitir las diversas identidades culturales del país. 
6.8 Promover el desarrollo humano y sostenible en el ámbito local, regional, nacional y mundial. 
6.9 Servir a la comunidad y al desarrollo integral. 
6.10 Formar personas libres en una sociedad libre."

Yo me pregunto si alguna universidad de baja categoría que están peleando contra esta ley, tiene como finalidad alguna de las mencionadas. Eso solo se logra con docentes preparados, un trabajo serio, una sana competencia para el ingreso y un asentada conciencia en los directivos de la universidad acerca de los profesionales que requiere el país para salir adelante; no una institución que solo marca el clientelaje como pauta. Acá no funciona "el cliente siempre tiene la razón" porque estamos hablando de la formación de la futura clase dirigente del país; no de vender productos en un mercado, una cantina o un restaurante. 

Veremos en estos días cuál es el resultado del diálogo entre el presidente Kuczynski y Keiko Fujimori, así como los nuevos "arreglos" políticos. Solo espero que esos arreglos beneficien en algo a los ciudadanos y no como se ha estado haciendo política en los últimos años: al margen del pueblo y al cuidado de bienes particulares que no benefician en nada al pueblo.
Resultado de imagen para censuraSe puso en el tapete el tema del voto de confianza y la ley, promovida por la Constitución de 1993, hija de fujimorismo, acerca de este punto dice literalmente la Constitucón vigente: "Artículo 134. el presidente de la República está facultado para disolver el Congreso si este ha censurado o negado su confianza a dos concejos de Ministros" Esto quiere decir que su propia ley los limita; sin embargo, Mauricio Mulder dice que el Parlamento también puede destituir al Presidente, y lo hace en un tono amenazador. Esto nos lleva a comprender que hay una pelea entre quién destituye a quién, pasando el bien de los ciudadanos, como es costumbre, a segundo plano. Para agregarle una cereza al postre, durante el debate en el Congreso, el señor Mulder la pasó alegando que el problema del Ministerio de Educación es la corrupción en esa cartera, y lo que me da risa es que pareciera que fuera educación la única cartera, o peor aún, la única institución del Estado donde hay corrupción; pero se hizo justicia y salió el escándalo de las computadoras compradas del estado, sin pasar por un proceso de licitación.Personalmente no creo que un ministro al que se le prueba un acto de corrupción debe quedarse en el cargo; sin embargo, en el caso del ministro Saavedra, ha sido la excusa perfecta para tratar de distraer a la opinión pública y demostrar su poder, pero no han logrado su cometido; por el contrario, solo han logrado que la mayoría de la sociedad civil se encuentre cada día más indignada por los actos de corrupción que abundan en el Parlamento, y el modo indignante en que, con nuestro dinero, se regalan canastas, gratificaciones y otros beneficios que la mayoría de ciudadanos a pie no tenemos.

miércoles, 3 de agosto de 2016

EL SÍ Y EL NO: REFLEXIONES ACERCA DE LA CAPACIDAD DE DECIDIR

Esta semana se ha desatado una dura polémica debido a una opinión emitida por el cardenal Juan Luis Cipriani en un programa que conduce a través de Radio Programas del Perú. Yo no soy oyente de ese programa, ni amigo del cardenal, pero me dediqué a buscar las declaraciones, porque en mi opinión, muchas veces solemos sacar de contexto las frases y las palabras para poner lo que queremos escuchar, y cuando es una figura polémica, como el Arzobispo de Lima, mucho mejor.


Juan Luis Cipriani es un hombre con muchos anticuerpos en nuestra sociedad y yo deseo proponer algunos puntos que podrían ayudarnos a la reflexión. En primer lugar, es muy popular ir contra la Iglesia y todo lo que tenga que ver con el tema religioso; al nivel que leí algunos comentarios como el siguiente: "El señor Cipriani debe ubicarse y dedicarse a su rol y no entrometerse en lo que no es su asunto" Yo quisiera preguntar ¿Cuál es el rol del señor Cipriani? ¿Cuál es el asunto acerca del cual él no debe opinar? Hasta donde tengo entendido, él ha opinado acerca de un tema moral y social como es la violación, el aborto y el autorespeto de la mujer (la pertinencia de su opinión la cuestionaremos más abajo) y tanto el tema moral y social son temas que le interesan a las religiones; no solo a los católicos, también a los evangélicos, musulmanes, judíos y todas las religiones, así como opinó el señor Cipiani, podía opinar el señor Lay,  o el que escribe este artículo, que es un ciudadano de a pie. Vuelvo a preguntar: ¿No tiene el derecho el señor Cipriani de opinar abiertamente sobre temas de moral y sociedad? Y si no lo tiene ¿Por qué yo sí lo tengo?

En segundo lugar, el mundo contemporáneo ve con buenos ojos aquellas personas que opinan de manera semejante a la mayoría y como está de moda ser liberal, es bueno serlo. Si opinas diferente eres un retrógrada o un homofóbico, cuando lo único que pasas a ser es víctima de falacias "ad hominem" por pensar diferente de los que se declaran liberales. Siempre he pensado que las etiquetas solo sirven para diferenciarnos en un mundo donde se supone buscamos cada día ser más iguales. Es una contradicción bastante complicada, debido a que nos encanta lanzarnos puyas e improperios en lugar de recurrir a la argumentación y el res`peto como bases de la sociedad ¿No se supone que la liberalidad propone el diálogo entre opiniones contrapuestas? Entonces sería bueno dejar las etiquetas de "liberales" o "conservadores" y proponer diálogos argumentativos racionales y dejarnos de emotivismos acerca de temas urgentes.

En tercer lugar, cuando uno escucha las declaraciones del cardenal Cipriani, estas declaraciones están hechas en un contexto donde lo que está haciendo es criticando el aborto y los programas de televisión que fomentan la violencia contra la mujer y la ponen como una mercancía, cosa que me parece muchos hemos criticado e incluso las organizaciones feministas deberían estar d acuerdo con que la mujer es expuesta como "carne de mercado" y maltratada en esos programas de televisión. Vamos a analizar las palabras exactas. Dice "La mujer se pone como en un escaparate provocando" y esto es lo primero que generó polémicas porque la mayoría de las mujeres dirá: "Yo tengo derecho a vestir como mejor me parezca y nadie tiene porqué tocarme" a lo que le doy la razón, las mujeres tiene derecho a vestir como quieran, pero la pregunta sería ¿Hay alguna intención en vestir así? ¿Los seres humanos actuamos sin intención? ¿Hacemos las cosas porque sí? Me gustaría preguntar: cuando te vistes con poca ropa ¿Lo haces por comodidad o porque deseas atraer miradas? Y mi pregunta no va solo para las mujeres, también para los hombres. Nadie tiene derecho a tocar a otra persona que no lo quiera, pero inconscientemente ¿No tratamos de ser provocativos para que nos miren? ¿No queremos ser "bellos" y "atractivos" para el sexo opuesto"? Dejo la pregunta.

Otra frase que enciende polémica es cuando afirma: "Las estadísticas nos dicen que hay abortos de niñas, pero no es porque hayan abusado de las niñas, son muchas veces porque la mujer se pone como en un escaparate provocando". Acerca de este comentario, en la primera parte se puede entender que él toca el tema del aborto y la justificación que se le da al aborto en caso de violación a las niñas. "Hay abortos de niñas, pero no porque hayan abusado de las niñas" Acá no niega que haya abuso de niñas, lo que niega es que el aborto se dé por esa causa, es decir por la violación de niñas, sino que se quiere justificar el aborto. La Iglesia Católica está en contra del aborto en cualquiera de sus formas y es el derecho de los católicos de pensar así, ¿Por qué queremos que piensen de otra manera? Parece que  deseamos una Iglesia Católica "liberal" y si no o es, no debe aceptarse ¿Eso es ser liberal? Dejo las preguntas.

Definitivamente la mujer no es culpable de que abusen de ella y en ese aspecto el cardenal Cipriani ha pedido disculpas públicas por el mal entendido de sus declaraciones, diciendo que él no está de acuerdo con ningún tipo de maltrato hacia la mujer y que se le mal interpretó; sin embargo toda la gente sigue acusándolo de retrógrada e insultándolo en las redes y yo pregunto: ¿El cardenal Cipriani no puede equivocarse? ¿Siempre entendemos todo a la perfección y lo entendimos muy bien? ¿No es parte del prejuicio que se ha creado en torno a este personaje lo que nos lleva a lapidarlo? Dejo esas preguntas.

Imagen relacionadaPara concluir quiero aclarar que el cardenal Cipriani no es "santo de mi devoción", sin embargo me parece que esta vez ha sido mal interpretado, así como creo decente y razonable tratar de entender unas declaraciones que como hemos visto, pueden concordar con muchas cosas que piensa la gente hoy en día. Todos somos libres, pero muchas veces no nos gustan las consecuencias de nuestra libertad y nos cuesta entender que una consecuencia de nuestra libertad es el respeto de la libertad ajena de opinar, rebatir y equivocarse. Quiero concluir mi artículo citando e invitando a que lean la columna del día 1 de agosto del 2016 de Aldo Miyashiro en el diario "La República" titulada "Nos jode todo". Un buen comentario que podría complementar lo que hemos tratado de explicar.